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La atención al final de la vida un ahorro de 150 millones al año

Un plan de cuidados paliativos reduciría el gasto público en 500 millones

MADRID- Dejar este mundo sin sufrir es posible. Lamentablemente, muchos lo desconocen y otros tantos no pueden llevarlo a cabo. Ésta es la situación de los cuidados paliativos en nuestro país. Cada año, alrededor de 115.000 españoles necesitan tratamientos específicos para tratar el dolor y los síntomas de una enfermedad en fase avanzada. Sin embargo, cerca de 65.000 no los reciben. ¿El motivo? Las desigualdades en el número de unidades dependiendo de cada comunidad autónoma. Y el perjuicio es doble: no sólo se está privando a miles de pacientes de aliviar sus dolencias hasta en un 90 por ciento; las arcas públicas están perdiendo la posibilidad de ahorrar hasta 500 millones de euros anuales. En todo caso, los centros de cuidados paliativos en oncología ya están posibilitando un ahorro de hasta 150 millones al año.

Tratamientos innecesarios
Así lo explicó a LA RAZÓN Javier Rocafort, director asistencial del Hospital Centro de Cuidados Laguna. Y es que, el hecho de que muchos pacientes vayan a Urgencias y no a un centro especializado, provoca que se tengan que someter a medicación y tratamientos innecesarios. «Los estudios indican que el coste por cada paciente de cáncer podría reducirse en un 30 por ciento, entre 7.000 y 8.000 euros», asegura Rocafort.

El problema, indica, es que la «obligación» de establecer una estrategia de cuidados paliativos a nivel nacional, y que viene marcada por la Ley 16/2003, no se está cumpliendo. «Algunas comunidades interpretaron esa ley como una prioridad absoluta, mientras que otras no. Las diferencias son muy grandes», afirma. Cataluña y Extremadura, opina, serían las que mejor la aplicaron. Pero el panorama refleja que la atención domiciliaria se sitúa en el 50 por ciento, mientras que el equipo hospitalario apenas llega al 25 por ciento de las necesidades. «Es un derecho legislado y, por tanto, debe ser accesible y conocido para todo el mundo» asegura el paliativista.

Pero por encima de todo está el paciente. Así, los expertos aseguran que, para atender todos los casos que precisan de estos cuidados, serían necesarios 1.466 médicos, 495 psicólogos y 2.938 enfermeras más, entre otros profesionales. Y es que en centros como Laguna, que atienden a alrededor de 500 casos al año, todo un equipo de especialistas acompaña en cada momento no sólo a los pacientes, sino también a sus familias. No en vano, tres de cada diez cuidadores familiares están en riesgo de sufrir depresión. Y el 33 por ciento de los pacientes recibe cuidados en su casa.

«En una situación de fragilidad no es comprensible sentir dolor si se dispone de herramientas para evitarlo», dice Rocafort.