La alternativa de Rajoy al tijeretazo

Presupuesta un ahorro de 3.120 millones a costa de eliminar altos cargos, asesores, publicaciones y llamativas subvenciones

Mariano Rajoy recibió una cerrada ovación de su grupo tras su contundente intervención ayer en el Congreso
Mariano Rajoy recibió una cerrada ovación de su grupo tras su contundente intervención ayer en el Congreso

MADRID- La decisión del presidente del Gobierno de no subir a la tribuna del Congreso a defender su tijeretazo social, para limitar así su desgaste, descompuso en parte la estrategia del principal partido de la oposición. Mariano Rajoy se había preparado una réplica en la que incluía su alternativa a los recortes presupuestarios y la demanda de elecciones, pero la dinámica parlamentaria se impuso y anuló el golpe de efecto. El ajuste alternativo para evitar la congelación de las pensiones que se quedó en la cartera de Rajoy afectaba a gastos de personal, gastos corrientes, subvenciones a sindicatos, ayuda al desarrollo y transferencias a entes públicos, fundaciones y sociedades estatales. Pormenorizadamente, según el cálculo del PP, si se eliminase un 25 por ciento de altos cargos y un 50 por ciento del personal eventual, podrían ahorrarse 9.276.690 euros por el primer concepto; y 24.646.060, por el segundo. A esto suman una reducción del 50 por ciento en atenciones protocolarias y representación, lo que según ellos supondría un ahorro de más de 7 millones de euros. Para ello debería ponerse un tope, por ejemplo, a la delegación que acompaña a los miembros del Gobierno en sus viajes oficiales. En publicaciones, el PP dice que cabe aplicar otro recorte del 50 por ciento, que supondría otros 6 millones de euros. Y en subvenciones, formación y otras partidas a sindicatos, aplicando ese mismo 50 por ciento, se ahorrarían, según las cuentas de los de Rajoy, 537.798.000 euros. Luego suman la reducción a la mitad de la partida de Interior destinada a subvenciones a partidos políticos para sacar así 41.597.830 euros más.En Ayuda al Desarrollo el tijeretazo calculado sería del 36 por ciento para recuperar 624,6 millones de euros de proyectos tan singulares como el municipalismo y la descentralización en Angola, la incorporación de las nuevas tecnologías para facilitar el acercamiento de la sociedad española al sur, la transversalización de la educación en valores y soberanía alimentaria en los currículos de la educación primaria, las redes sociales del sur y del norte, el fomento de la capacidad institucional de los actores no estatales para incidir en las políticas públicas: un Consejo Económico y Social para Guatemala, conciertos latinoamericanos 2009 en Colombia...Entre esas partidas tan llamativas está la subvención de 50.000 euros para el proyecto «consolidación de la Asociación de Jueces por la Democracia y Apoyo a la Independencia Judicial: segunda parte». Por tanto, ha habido un proyecto previo al que se le ha concedido una subvención dentro de la convocatoria abierta y permanente para actividades de cooperación y ayuda al desarrollo. El agravante es que el Gobierno español está inyectando dinero en una asociación judicial que representa unos intereses políticos enfrentados con el actual Gobierno de Honduras.Otra subvención sobre la que el PP llama la atención es la de 5 millones que recibe la Fundación Pluralismo y Convivencia, dentro del Ministerio de Justicia. Creada en 2005 dentro del marco de la Alianza de Civilizaciones, ha recibido 26,5 millones de euros, 5 millones anuales desde 2008.

Campaña entre los pensionistasSobre la marcha, la dirección popular acordó ayer impulsar una campaña informativa entre los pensionistas de las tres comunidades autónomas de los partidos que han salvado «in extremis» el tijeretazo: Cataluña, Navarra y Canarias. De concretar esta iniciativa se encargará la vicesecretaria de Organización, Ana Mato.El debate de ayer ya es pasado y el PP mira ahora al Debate del Estado de la Nación, que creen que puede ser otro punto de inflexión definitivo en la «caída de Zapatero». A su juicio, la soledad que ayer se escenificó en el Congreso permite aventurar que ese Debate tendrá valor de moción de censura.