Caja Madrid mantendrá en 2011 su presupuesto para obra social

Destinará 130 millones de euros a proyectos benéficos

Las cajas –en la imagen, los presidente de Bancaja y Caja Madrid, José Luis Olivas y Rodrigo Rato– dan gran importancia a la obra social
Las cajas –en la imagen, los presidente de Bancaja y Caja Madrid, José Luis Olivas y Rodrigo Rato– dan gran importancia a la obra social

Madrid- La caída de beneficios no afectará a la obra social de Caja Madrid. A pesar de que la entidad ganó el pasado ejercicio 256 millones de euros, un 3,7% menos que en 2009, el presupuesto para obra social se mantendrá en 130 millones de euros, según explicaron ayer fuentes de la caja.

En lo que se va a notar el descenso de las ganancias es en la procedencia de los fondos que se destinan a este cometido. El presupuesto para obra social de las cajas se nutre de dos grandes partidas: beneficios y fondos disponibles, que no son otra cosa que las reservas que las entidades acumulan en los años de bonanza. A ellos hay que sumar otros conceptos como, por ejemplo, las amortizaciones. El año pasado, Caja Madrid completó su presupuesto de obra social con 80 millones procedentes de beneficios y 50 de los fondos. Para este ejercicio, sin embargo, la previsión es que las partidas se inviertan: 50 millones procederán de los beneficios y los 80 restantes de los fondos. Eso es lo que propondrá la dirección en la asamblea de la caja durante la asamblea que celebrará el próximo 8 de marzo.

Caja Madrid no sólo mantendrá la partida para obra social, sino que su intención es mantener también el tipo de proyectos a que está destinada. Así, su idea es emplear el 70% de los 130 millones presupuestados en trabajos para colectivos más desfavorecidos. Si años atrás eran los inmigrantes los principales beneficiados de este dinero, en 2011 lo serán los afectados por la crisis, explicaron desde la caja. En Madrid, por ejemplo, está previsto que este año concluyan las obras de la red solidaria de infraestructuras de la que se beneficiarán 4.000 personas de colectivos como ex toxicómanos o personas con problemas de autismo. El 30% restante se empleará en proyectos culturales y medioambientales.