Los vecinos de Lorca pagarán las reparaciones y luego pasarán la factura a la Administración

Los afectados por los seísmos que el pasado miércoles devastaron Lorca tendrán que hacer frente al pago del arreglo de sus viviendas, tras lo que podrán remitir la factura de los gastos a la Administración, que otorgará un máximo de 24.000 euros por vivienda.

Según ha informado hoy en rueda de prensa el concejal de Urbanismo de Lorca, Francisco García, el Boletín Oficial de la Región (BORM) publica hoy el decreto para optar a estas ayudas, y ha explicado que las solicitudes deberán presentarse ante una comisión mixta, integrada por técnicos del Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma, que se instalará en un punto de la ciudad todavía por determinar.

Así, "para agilizar el proceso"cada propietario o comunidad de vecinos debe contratar a una empresa para que lleve a cabo la rehabilitación de su inmueble, guardar las facturas y entregarlas a esa comisión, que tramitará la ayuda, ha comentado García.

Ante la posibilidad de que propietarios o comunidades de vecinos no tengan liquidez suficiente para hacer frente al pago del arreglo de sus viviendas, el concejal propone que los administradores de las fincas se pongan en contacto con las empresas constructoras y les informen de que el pago se les realizará cuando se abonen las ayudas y que "se atenderán todas", ha asegurado.

Con respecto al estado de los edificios, García ha señalado que los técnicos han vuelto a revisar, en algunos casos por cuarta y quinta vez, los edificios marcados en amarillo y rojo, en los que no se puede vivir, y han encontrado un inmueble muy deteriorado en el número 16 del carril de Caldereros, que "podría ser derribado entero o al menos la segunda planta".

También ha anunciado que se está estudiando el derribo del edificio ubicado en el número 3 de la calle Benemérita y se están apuntalando los edificios colindantes, así como el de los números 51 y 53 del edificio Princesa, en la carretera de Granada.

En este sentido, ha dicho que hay equipos volantes que están visitando las zonas rurales de las diputaciones lorquinas de Parrilla y La Ribera, donde también han encontrado algunos edificios que se han marcado en rojo.

El edil ha alertado de "una práctica picaresca"que se ha detectado entre algunos profesionales del sector de la construcción, que ofrecen sus servicios a comunidades de vecinos y propietarios de viviendas particulares, asegurándoles que pueden cambiar la calificación de sus casas de amarillo a verde.

"Que nadie se deje engatusar", ha pedido el concejal, quien ha explicado que para evitar este tipo de casos, el Ayuntamiento colocará un distintivo en los uniformes de los equipos técnicos municipales para que la gente los reconozca.