Sudar a la vasca

La Razón
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Erkoreka, el del PNV, está dispuesto a «sudar la camiseta» hasta el último segundo de la legislatura de Zapatero. Lo dijo en el Debate del Estado de Coma de la Nación. Pero apostilló que no se sentará a hablar en serio de los presupuestos del 2012 mientras Zapatero no cumpla todo lo pactado para el 2011. O sea, que los nacionalistas vascos sudan diferente al resto de los españoles. Para los nacionalistas, sudar es trincar. Trincar pasta y lo que no sabemos porque no nos lo dicen. Para nosotros sudar es imaginar lo que han pactado y sospechar que Erkoreka, el de la camiseta, nos va a dejar a todos en calzoncillos.

Para el resto de los españoles sudar, en este verano caliente, es privarnos del aire acondicionado porque no podemos pagar su instalación o la factura de la electricidad. Es pensar en cómo sube la prima de riesgo de nuestra deuda pública y sentir sudores fríos por lo caro que nos está saliendo prolongar este inútil partido que, salvo Erkoreka, tenemos todos perdido. Lo que pasa es que Erkoreka suda a la vasca. A Erkoreka se la sudan nuestros sudores reales y justificados porque él cree que el PNV es el Athletic de Bilbao y que los ciudadanos no son votantes sino hinchas que deben seguir a su equipo vaya adonde vaya, aunque sea al precipicio. Erkoreka tiene un concepto futbolístico, dominical, de la política y ahora nos habla de su camiseta como hace poco se la quitó obscenamente para decirnos que «nunca había conseguido tanto por tan poco». No sé por qué sudo tanto al ver a Erkoreka feliz en medio de la tragedia. Debo de ser un vasco muy raro.