Con la cantera

La Razón
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E l Barça era primer clasificado de su grupo y Guardiola aprovechó la circunstancia para dar minutos a los canteranos que aguardan su oportunidad. Ganar a los presuntos cosacos de Kazán sólo tenía el interés de una victoria reivindicativa dados los resultados desfavorables que ha tenido con ellos.
El club vive momentos tan entusiasmantes que el mitin de Pamplona fue borrado con el triunfo y tras el 5-0 ha llegado la noticia del triunvirato aspirante al Balón de Oro: Xavi, Messi e Iniesta. El partido carecía de trascendencia futbolística y al equipo montado por Guardiola hubo que añadir las lesiones de Jeffren y Bojan, quienes fueron sustituidos por Víctor Vázquez –autor del segundo tanto azulgrana– y Marc Bartra. Con tales variantes el sistema del comienzo se fue al traste. El Barça jugó sin tensión. El fútbol fue lento, deslavazado. Las mejores imágenes eran las del banquillo con Messi y Puyol a la espera y Villa y Xavi en la grada. El argentino salió en la segunda mitad, cuando Fontás ya había batido el meta ruso, y el juego tuvo más vibración y protagonizó jugadas de artesanía.
El Valencia puso más ímpetu y ante adversario tan importante como el Manchester United. El gol de Pablo Hernández en el primer tiempo le concedió aspiraciones a la primera plaza. De nuevo se hundió en el segundo y Unay Emery no supo hacer los cambios que le dieran aire al equipo. El empate de Anderson lo relegó al segundo lugar.
El Barcelona, con los canteranos, acabó con el síndrome Kazán. El Valencia, con otra alineación tipo Emery, no logró alcanzar su objetivo.