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Los nuevos trabajos que surgieron estas Navidades

Ante la crisis, originalidad. Es la receta de muchas personas que, en ocasiones con los recursos mínimos o desde su propia casa, han hecho su particular agosto durante el período navideño.

Un iPhone de galleta
Un iPhone de galletalarazon

«Si te echan por la puerta, entra por la ventana», dice un proverbio centroeuropeo. La crisis económica que vive el mundo ha agudizado el ingenio de muchos emprendedores, que han sabido llegar al gran mercado con productos inverosímiles o que aún nadie se había molestado en crear.

Disfrazarse de Papá Noel o vender árboles de Navidad no son los únicos empleos que florecen en estas fechas, sino que la imaginación ha abierto nuevas vías para llegar a los consumidores.

Es el caso de la japonesa Kumiko Kudo, propietaria de una panadería, que recibió en 2008 un encargo de un cliente que quería dar a su marido una galleta con la forma de un iPod. Kumiko, no muy familiarizada con las nuevas tecnologías, hizo por accidente un iPhone, aunque dejó con su obra igual de satisfecho al cliente.

Un par de años más tarde, el boca a boca le llevó a oídos del economista Kazuyo Katsuma, que lanzó la idea a través de la red social Twitter. Ahora, no da abasto con la demanda de galletas con forma del famoso móvil de Apple.

La panadera dice que sólo puede hacer 20 dulces así por día, en un proceso en el que se realiza meticulosamente la base de chocolate que conforma la galleta, que tiene unas medidas de 12 centímetros de largo y seis de ancho, un poco más grande que el famoso teléfono. En marzo le entregó personalmente sus galletas al presidente del operador japonés Softbank, que comercializa el iPhone, y estaba tan encantado que rechazó comérselas.

Grandes beneficios
Respecto al iPad, otro de los productos estrella de Apple, Kumiko reconoció que el tamaño es demasiado grande para poder reproducirlo fácilmente. Sus codiciadas galletas se venden a 25 euros, lo que le supone, a 20 galletas diarias, unos ingresos de 2.500 euros semanales.

Otro que ha tenido unas navidades provechosas ha sido Fei Lam, un estudiante estadounidense de 17 años que se ha convertido en proveedor de las piezas necesarias para conseguir un iPhone blanco.

La demanda de este color en el terminal de Apple es muy elevada y la compañía ha retrasado varias veces la salida al mercado del modelo. El joven Fei, gracias a un contacto que no ha identificado, ha conseguido las del modelo blanco necesarias, comercializándolas y ganando sólo en el periodo pre-navideño cerca de cien mil euros.

«Estoy muy agradecido. Hace meses que estaba luchando por una idea que me ayudara a pagar la universidad», declaró. El chico, que todavía estudia en el instituto y se considera un «friki de los gadgets», ha desarrollado un sistema de venta directa entre los consumidores y el proveedor de las piezas para mejorar los envíos y conseguir que el proceso sea más rápido.