La FIFA se abre a la tecnología

Se plantea instalar aparatos de medición en la línea de gol para evitar casos como el del Alemania-Inglaterra en el Mundial de Suráfrica

MADRID- La llegada de la tecnología a los campos de fútbol ya tiene una primera fecha para la FIFA: el próximo mes de octubre. Singapur fue el escenario para que su presidente, el suizo Joseph Blatter, anunciara que al inicio del otoño se estudiará la posibilidad de instalar dispositivos electrónicos en los campos. Esta ayuda supondrá un cambio radical en el ámbito futbolístico internacional; gracias al empleo de este tipo de tecnología, el árbitro podrá determinar si durante una jugada el balón ha entrado por completo en la portería y así puede conceder o no el gol.

La FIFA contempla introducir esta modificación a través de la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de cambios en las reglas del juego. Aunque se ha dado un paso trascendental, el punto de vista de Blatter sobre el tema tecnológico no se ha modificado: «Mi opinión personal acerca de la tecnología sobre la línea de gol no ha cambiado. He dicho que si encontramos una forma precisa y simple, entonces lo implementaremos», señaló la máxima autoridad del fútbol internacional. «De momento, no hemos encontrado un sistema ni simple, ni preciso», aseguró el helvético en la conferencia en tierras asiáticas.

Diversas empresas serán invitadas a que presenten sus propuestas tecnológicas. Algunas compañías están interesadas en ofrecer soluciones a un problema que se acrecentó tras algunos encuentros del Mundial de Suráfrica. El partido de octavos entre Alemania e Inglaterra fue un claro ejemplo de que con sistemas tecnológicos pertinentes se podrían evitar errores arbitrales o solventar situaciones de dudosas.

El uso de este tipo de ayudas ya se ha llevado a algunos deportes de primer nivel con resultados satisfactorios. Los árbitros de la NBA cuentan con la posibilidad de detener el juego y observar la jugada en pantallas de televisión ante una situación controvertida. Detienen el juego y entre los tres colegiados contemplan la jugada de nuevo. Otro de los ejemplos proviene del tenis, en donde los principales torneos del circuito profesional cuentan en su pista central con el dispositivo conocido como «ojo de halcón». El juez de silla, a instancia del tenista agraviado por la decisión del juez de línea, puede solicitar la revisión de la jugada a través del videomarcador de la pista. El resultado es esclarecedor para todos y los espectadores conocen la decisión final con apenas unos segundos de diferencia entre la jugada y la comprobación. Eso sí, las solicitudes son limitadas.

Algunas medidas alternativas en el fútbol han resultado poco efectivas. Durante la pasada edición de la Liga Europa de la UEFA, unos colegiados adicionales fueron ubicados detrás de cada una de las porterías, con la función básica de discernir entre infracciones y jugadas no punibles. Los cuatro árbitros tradicionales pasaron a ser seis con esta medida, aunque el cambio no supuso una gran ventaja comparativa y su extensión al resto de competiciones está en entredicho.

El primer paso de la FIFA está dado. Puede que el tempo de los partidos se ralentice levemente por las comprobaciones a través de diversos mecanismos, aunque seguro que más de uno está dispuesto a invertir unos segundos y evitar así situaciones como el gol de Hurst en la final de 1966. Valió una Copa del Mundo para los ingleses y la total desolación para Alemania.