«40 grados a la sombra» mañana gratis con LA RAZÓN

En el filme, José Luis López Vázquez se queda de «rodríguez» durante un verano en Madrid 

Gracita Morales y Antonio Ozores, matrimonio en la película, llegan a Benidorm, donde van a veranear
Gracita Morales y Antonio Ozores, matrimonio en la película, llegan a Benidorm, donde van a veranear

«40 grados a la sombra» es la temperatura que, a veces, alcanza el termómetro en Madrid durante sus veranos. El 27 de diciembre de 1967, paradójicamente, se estrenó este filme de Mariano Ozores, que hizo que el público recordara en pleno invierno los meses más cálidos del año. El director, que también se hizo cargo del guión de la película junto a Elena Tarche y Alfonso Paso, contó con tres de los grandes cómicos del momento: José Luis López Vázquez, Alfredo Landa y Antonio Ozores, a quienes acompaña, en un papel memorable, Gracita Morales. Los meses de verano han llegado y cuando el calor aprieta lo único que apetece es abandonar la ciudad y huir, sin embargo, a Jacinto (López Vázquez) se le presenta por delante una época larga y abrasadora, pues debe quedarse en Madrid para sacar adelante el negocio, un gimnasio de barrio, aunque tiene más cuento que otra cosa y aprovecha la coyuntura para quedarse de «rodríguez» en la ciudad, mientras manda a su familia rumbo al lugar vacacional por excelencia del momento: Benidorm. Así, con ese plan, piensa Jacinto, tanto él como los suyos disfrutarán de las vacaciones con toda libertad. En cambio, Máximo (Landa) decide llevarse a su parentela a la montaña para que respiren aire puro y disfruten de la naturaleza, incluida su suegra, pues la playa no lo es todo. Por último, Evaristo (Ozores) ha programado unas vacaciones algo más típicas: su destino es la playa, donde se va con su mujer, Filomena (Morales), a disfrutar del sol y a alegrarse la vista con las bellezas nórdicas que pululan por la costa española.Benidorm y NavacerradaEl filme, que tuvo como localizaciones estivales Benidorm, Madrid y las poblaciones madrileñas de Villalba y Navacerrada, recaudó más de 35 millones de pesetas y disfrutaron con ella 1.710.348 espectadores. Completan el reparto Erika Wallner, Julieta Serrano, Perla Cristal, Laly Soldevila, Manuel Velasco, Luis Rivera y José Luis Carbonell. Pese a que el verano está pensado para descansar, a veces se convierte en un auténtico infierno para quienes tienen que emplearlo en otros menesteres diferentes a tomar el sol y darse a la paella mixta. Pero no es el único éxito español en cuanto a «cine estival». El propio Mariano Ozores se encargó de filmar en 1985 «Qué rollo de septiembre», donde retrataba el veraneo desde el punto de vista de los estudiantes que debían recuperar las calabazas que han recogido durante el curso. Así, acuden a un colegio para alumnos rezagados donde intentarán corregir sus hábitos de estudios, aunque lo tendrán complicado, pues el centro está en una pequeña ciudad costera. El director volvió a contar con José Luis López Vázquez y Antonio Ozores en este otro atípico verano.

 

Un estribillo muy pegadizoLa cantante y actriz francesa Claudine Coppin ideó el tema musical del verano de 1967. Así, «40 grados a la sombra» se convirtió, gracias a su pegadizo estribillo, que la artista repetía una y otra vez con un marcado acento galo y gran atractivo, en el tema estrella del momento gracias al homónimo filme de Antonio Ozores. Coppin formó tándem con Los indonesios, conocidos también como The black dynamites, quienes aparecen en la película acompañando a la cantante como el grupo estrella en un club de moda. Éstos, además de con la francesa, actuaron en otros filmes con artistas españolas, como Concha Velasco, a quien acompañaron en 1965 en «Hoy como ayer», otro filme de Mariano Ozores.