El Capitán América se queda huérfano

El resumen de la vida de Simon puede leerse en su autobiografía, que ha dejado escrita  con un elocuente título: «Joe Simon: My life in comics» («Mi vida en los comics»)
El resumen de la vida de Simon puede leerse en su autobiografía, que ha dejado escrita con un elocuente título: «Joe Simon: My life in comics» («Mi vida en los comics»)

barcelona- 2011 está acabando de una forma bastante triste para el mundo del cómic. Si hace unos días se anunciaba la muerte de Jerry Robinson, cocreador de Robin, el compañero de Batman, y padre del Joker, su némesis, las últimas horas han sido nuevamente trágicas al conocerse el fallecimiento, a la edad de 56 años, del dibujante uruguayo Eduardo Barreto y del guionista Joe Simon, a los 98.

Nacido como Hymie Simon un 11 de octubre de 1913, ha sido uno de los autores clave de la edad del oro del cómic. De su fértil imaginación surgieron personajes como Sandman (1939), Newsboy Legion (1942) o Fighting American (1954), aunque el que mayor popularidad le dio fue Capitán América (1941) que creó junto al dibujante Jack Kirby.

Tras graduarse en 1932, comenzó trabajando en prensa, donde realizaba caricaturas. Con apenas 23 años entró a trabajar para Paramount Pictures mediante el retoque de fotos y trabajos de publicidad del estudio, actividad que compaginaba con ilustraciones para diferentes medios. Fue entonces cuando conoció al dibujante Jack Kirby (1917-1994) y, como suele decirse, nada fue lo mismo.

Preferido por soldados
De esta asociación surgieron personajes que han sobrevivido hasta la actualidad. Aunque sin ninguna duda, el que más fama le reportó se llama Capitán América. El cómic se puso a la venta en diciembre de 1940, un año antes del ataque a Pearl Harbor. Desde un primer momento tenía claro su enfoque. Surgió en un momento clave parae la industria del tebeo norteamericano, y se convirtió en un revulsivo para su sociedad y, cuando Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en uno de los títulos preferidos por los soldados. Su protagonista era el enclenque Steve Rogers que, tras recibir el suero del supersoldado, se convertía en el combatiente perfecto para enfrentarse al ejército nazi primero y la amenaza roja y asiática después. Su uniforme, con los colores de la bandera estadounidense y su inseparable escudo se han convertido en icónicos entre los seguidores de los cómics. En los últimos años, gracias al gran trabajo del guionista Ed Brubaker, se ha convertido en una serie de referencia dentro del género, publicado por Marvel en América y por Panini en España. En 2007, la prensa mundial se hizo eco de la muerte del personaje. Como es habitual en el género, el personaje regresó de la muerte unos meses más tarde, el tiempo suficiente para ser testigo del éxito que tuvo su adaptación en la gran pantalla del pasado verano. Recaudó 368 millones de dólares.

 

El puñetazo a Hitler y el millón de ejemplares
El primer número de la historia de «El Capitán América» se publicó a finales de 1940, en pleno ascenso del nazismo y psicosis en Estados Unidos contra Hitler. Fue un rotundo éxito. En él, el superhéroe (con una imagen más parecida a la de la izquierda que a la de la derecha) propina un puñetazo en la mandíbula al dictador y con eso vende casi un millón de ejemplares. «Joe sentía que el éxito o el fracaso de los cómics a menudo se basaban en la calidad del villano, y se dio cuenta de que tenían el mejor villano que podría haber en Adolf Hitler», dijo Steve Saffel, amigo de Simon.