BP aportará 16300 millones para indemnizar por el vertido

British Petroleum (BP) alcanzó hoy un acuerdo con la Casa Blanca para aportar 20.000 millones de dólares (16.300 millones de euros) a un fondo para indemnizar a afectados por el derrame de crudo en el golfo de México, informó el diario The New York Times.

El fondo será gestionado por el abogado Kenneth Feinberg, que se encargó también del creado para compensar a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva York, agregó el diario neoyorquino.Según los términos del acuerdo, BP tendría varios años para depositar el total en el fondo de forma que pueda mantener su viabilidad financiera y no preocupar a los inversores, destaca el Times. Se espera que Obama dé a conocer el acuerdo de forma oficial en unas declaraciones a la prensa hoy desde la Rosaleda de la Casa Blanca, donde recibió a primera hora a los máximos ejecutivos de BP.Ocho ejecutivos de la multinacional británica, incluido el presidente de la compañía, Carl-Henric Svanberg, el consejero delegado, Tony Hayward, y el responsable de BP America, Lamar McKay, participaron en la reunión.Obama dijo la víspera en un discurso en horario de máxima audiencia que obligaría a BP a pagar por su "imprudencia", al haber causado el mayor desastre ecológico en la historia de Estados Unidos. La compañía operaba una plataforma de exploración petrolífera en aguas del golfo de México que explotó el 20 de abril, en un accidente que causó once muertos.Desde entonces, han salido a la luz documentos según los cuales BP tomó decisiones arriesgadas en el diseño del pozo y no prestó atención a las señales que alertaban de problemas en el mismo.

La Casa Blanca informó de que la reunión a puerta cerrada, la primera de los principales jefes de British Petroleum (BP) con Obama desde el inicio del vertido el pasado 20 de abril, duró unos 20 minutos.Desde entonces, han salido a la luz documentos que indican que BP tomó decisiones arriesgadas en el diseño del pozo abierto a unos 1.500 metros en el fondo del mar y no prestó atención a las señales que alertaban de problemas en el mismo.El desastre, que obligará a BP a desembolsar miles de millones de dólares, ha abierto un interrogante sobre el futuro de una empresa que juega un papel clave en la economía británica ya que los fondos de pensiones han adquirido muchas acciones de la firma.Además, BP pagó el año pasado 1.400 millones de dólares en impuestos al erario británico, unos ingresos muy bien recibidos en un país que trata desesperadamente de reducir su déficit. El primer ministro británico, David Cameron, dijo hoy que BP necesita tener "certeza"sobre los gastos que deberá afrontar por el derrame del Golfo."Aunque es importante que paguen compensaciones razonables necesitan un grado de certidumbre", afirmó hoy Cameron en declaraciones a la BBC.El dirigente británico insistió en que BP no está "rehuyendo"sus responsabilidades al tiempo que restó importancia a los desacuerdos diplomáticos entre Londres y Washington por el vertido. "Esto no debería convertirse en un problema entre EEUU y Gran Bretaña", afirmó Cameron, quien añadió que ni Obama ni él quieren que eso ocurra. La Casa Blanca quiere que BP establezca un fondo de compensación que se gestionaría de forma independiente y que serviría para financiar los gastos de las labores de limpieza, así como para indemnizar a las víctimas del derrame.Obama dijo el martes que pediría a BP que destinase a ese fondo "los recursos que se le pidan"para compensar a los trabajadores y empresas que se han visto perjudicados por la fuga de crudo. "Y ese fondo no estará controlado por BP", subrayó Obama.Según las últimas estimaciones el pozo abierto en el golfo de México emite entre 35.000 y 60.000 barriles diarios de crudo (5,5-9,5 millones de litros). Obama agregó que "en las próximas semanas"se podrá recuperar "el 90 por ciento"del crudo que mana del pozo de BP averiado.Las acciones de BP han perdido casi la mitad de su valor desde el inicio de la crisis.La tercera mayor petrolera del mundo, después de ExxonMobil y Royal Dutch Shell, tiene 80.000 empleados, ingresos de 239.000 millones de dólares en 2009 y una capitalización bursátil que todavía supera los 100.000 millones de dólares, pese al reciente batacazo bursátil.