El nuevo arma de simulación de la policía americana

Los agentes de Dallas ya puede entrenar de forma segura en el helicóptero AS 350. Con un total de 750 unidades es un «arma» clave para la protección civil 

El nuevo arma de simulación de la policía americana
El nuevo arma de simulación de la policía americana

La industria aeronáutica sigue, como cualquier otro sector, los impulsos de su mercado y éste se está trasladando, según los expertos, hacia la producción y venta de aviones para uso civil independiente del transporte de pasajeros y de helicópteros. Misiones que tienen que ver con la seguridad y vigilancia suponen un nuevo espacio para la maniobra comercial y en él, la simulación se ha revelado tan importante como en el arte de la guerra.
Los simuladores de helicópteros han tardado tiempo en alcanzar a «sus hermanos mayores», porque el entrenamiento real no tienen los mismos costes. Si a esto le sumamos que la tecnología ha abaratado el «precio dos y tres veces en los últimos diez años», según Manuel Quintero jefe del proyecto de simulador AS350 de Indra, el resultado coloca las soluciones empresariales españolas en una buena situación competitiva.
Es lo que ha sucedido con American Eurocopter, la filial estadounidense del principal productor europeo de helicópteros, que acaba de adquirir un simulador para su centro de formación en Dallas (Texas) del modelo AS350. Unos 750 aeronaves de un sólo motor ayudan a la policía de Washington, Los Ángeles, Atlanta o Dallas en sus misiones de protección civil.

todoterreno
Los futuros oficiales podrán entrenar sin arriesgar su integridad situaciones de escolta a autoridades o realizar seguimiento de vehículos sin quemar combustible. Como el cliente es americano, el simulador permite introducir un tirador con un fusil independiente para que practique su disparo. Una novedad puesto que es optativo; el arma no está instalada en el equipo de abordo como elemento fijo.
«Tratamos de reproducir una situación real en un entorno no real, para que quien entrene sienta y crea que está un helicóptero», detalla Quintero. Este «juguete» de seis millones de euros cuenta con el mismo panel que el modelo real y da prioridad entre todos los sentidos a la parte visual porque aquí no hay controladores como en los vuelos comerciales de pasajeros.
La pantalla redonda de cinco metros de diámetro ofrece un campo de visión de 210 grados. Las imágenes tomadas de fotografías satelitares, «como el goo-gle maps», se completan con información detallada sobre las calles y los edificios para ganar en detalle, ya que el modelo real vuela a una altura de 3.000 metros, y se proyectan desde 10 puntos distintos. Y para que no se vean las junturas, la luz de las imágenes creadas por ordenador disminuye en las zonas donde éstas se solapan.
Se puede utilizar tanto en configuración B2 como B3, dos interpretaciones de este modelo de helicóptero preparado para llevar a seis personas y volar a 280 km/h, con la única diferencia de la carga, 1.000 kg en el primer caso y 1.400 en el segundo