El flirteo del PNV con Rufi

Ninguna delegación de los nacionalistas vascos acudirá hoy a la manifestación convocada en Bilbao por la legalización de Sortu convocada entre otros por el ex presidente del PNV Arzallus.

Joseba Eguibar, junto a Rufi Etxeberria y Tasio Erquizia, en una marcha de la izquierda abertzale
Joseba Eguibar, junto a Rufi Etxeberria y Tasio Erquizia, en una marcha de la izquierda abertzale

MADRID- Eso sí, consideran «prioritario» el regreso de Batasuna a las instituciones democráticas para solucionar «el conflicto vasco» y acelerar el fin de ETA. Así se lo ha trasladado por activa y por pasiva el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, en las diversas conversaciones que han mantenido a lo largo de los últimos meses. Pero, además, de esta convicción profunda expresada por Urkullu, el PNV tiene un interés más espurio en la vuelta de Batasuna del lado de los demócratas.

Para los peneuvistas, su presentación en las próximas municipales y forales del 22 de mayo «resituará a todas las formaciones en la escena política de Euskadi, otorgando a cada una el espacio electoral real que representa», aseguran a LA RAZÓN fuentes del PNV. Si Sortu, al final, concurre a esta cita con las urnas, el futuro más inmediato de EA quedará más que en entredicho. Por el contrario, si la nueva marca de Batasuna no consigue superar los obstáculos legales que deberá afrontar en las próximas semanas, la izquierda abertzale pedirá el voto para la formación que fundó en 1986 Carlos Garaikoetxea.


Oxígeno a EA
De esta manera, dará oxígeno a esta fuerza, que vive ahora sus últimos coletazos, con tan sólo un diputado en el Parlamento vasco. En este escenario, a los nacionalistas les preocupa no sólo que vaya a parar a sus filas los votos de Batasuna, sino también alguno de sus electores. Por eso creen imprescindible el regreso de los abertzales, que contribuirá a la desaparición definitiva de Eusko Alkartasuna 25 años después de su escisión del PNV.

No obstante, los peneuvistas son conscientes de que Sortu les arrebatará el sillón consistorial en algún municipio, pero también les pasará factura a los ayuntamientos gobernados por el PSE-E con el respaldo del PP. En estos casos, fuentes del PNV confían en retornar al gobierno de esas corporaciones locales. «Entre lo que recuperemos y lo que perdamos nos quedaremos más o menos igual que ahora», aseguran estas fuentes. Si la vuelta de Batasuna a las instituciones democráticas se produce en las generales, tendrá también su fiel reflejo en el Congreso de los Diputados. Según los cálculos de los nacionalistas, de sus actuales seis escaños «tal vez se pueda perder uno», que iría a parar a Sortu. Su presentación también favorecerá al PNV en las autonómicas vascas de 2013. En este escenario, la suma del PSE y el PP no dará la Lehendakaritza a Patxi López, pero sí al próximo candidato de los nacionalistas vascos. Eso sí, su legalización, si conlleva el fin de ETA, tendrá sus réditos electorales para el PSOE en las generales de marzo de 2012.