Nacha Guevara Minogue y Longoria en Madrid Por Jesús Mariñas

De todo corazón

La capital es un no parar, incluso con la huelga de Metro. Mal pórtico para los festejos del tumultuoso día del Orgullo Gay, que casi amadrina un trío variopinto pero excepcional: Eva Longoria, que anoche tuteló una frigorífico en el vetusto Mercado de San Miguel que tanto recuerda a La Boquería barcelonesa; Nacha Guevara, que esta noche reaparece en el antiguo Centro Cultural de la Villa, y Kylie Minogue, a quien se la espera como estrellón del concierto, casi remate del «weekend» gay.Tres mujeres con diferente divismo. Guevara, incombustible aunque el próximo 3 de octubre celebre 70 años al pie del cañón como explosiva figura del espectáculo entre dos mares, deslumbrará con su pelo rubio y convalenciente aún de una delicada operación de ovarios a la que se sometió hace diez días. Se queja de dolores cuando está de pie, pero no se percibirá durante su espectáculo, en el que otra vez la acompaña su ex marido Alberto Favero. Cuando Nacha debutó en los 70 en el «Talía» barcelonés, propiedad de Paco Martínez Soria, no nos perdíamos sus riñas, discusiones y enfrentamientos. Cuando la cosa entre ellos se agriaba por alguna desincronización artística, Nacha daba un golpe al piano y lo cerraba de golpe. Causaba carcajadas entre los espectadores, que se lo tomaban como un golpe de efecto. Pasó el tiempo, rompieron su relación, y Nacha hizo de todo. Acaba de rematar otro musical sobre Evita. Es la perfección, una exigente inacabable. Un mito que se resiste a la jubilación. Y es que en Buenos Aires, muy al estilo francés, la edad engrandece, fija y perpetúa a artistas como ella. Tita Merello, creadora de «soy la morocha, la más agraciada», está entre los objetivos de un próximo montaje, que entremezclará admiración y nostalgia. Nacha Guevara pertenece a una saga de intérpretes únicos que pasmaron a Lola Herrera cuando conoció a Corrientes y sus múltiples teatros; a fin de cuentas, ella se crió con Lola Membrives. Durante la época en la que existía un puente aéreo teatral, que hoy sólo conservan Darín o Alterio. Aquellos tiempos que nos trajeron a la Gadé, Chicho Ibáñez, Alberto de Mendoza y Alaria de la Torre, entre tantos que han hecho historia, como lo hará Kylie Minogue con su nuevo disco bajo la tutela de Andrés Velencoso. Fin de semana con estrellones. Esto no es Hollywood, pero casi lo parece.