Juegos Olímpicos

EL EXPERTO / Algo de dopaje por Adolfo Fraile

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

Mi profundo respeto por la decisión (argumentada en 98 folios) del TAS en el «caso Contador», tan profunda como mi tristeza. Sostenía el filósofo Nietzsche que «todo idealismo frente a la necesidad es un engaño». Algo parecido creo que está pasando con «las secuelas» del «caso Contador». El idealismo de ciclistas como Eddy Merckx, en su afirmación: «Si buscas la pureza al cien por ciento darían todos positivo», encierra el engaño envenenado de que debemos tolerar «algo de dopaje»: ¿qué porcentaje debemos admitir?, ¿lo podemos cambiar cada temporada?, ¿lo facilita la Seguridad Social o lo encontramos en internet? Absurdo para el deporte y peligroso para la salud del deportista. La verdad sólo suele tener un camino, casi siempre sencillo; por el contrario, la mentira es más compleja, sobre todo cuando alguien pretende engañarse a sí mismo y, de paso, a los demás.

Los miembros del TAS parten de una acusación no falseada: la existencia de un positivo por dopaje; le han dado a los letrados de Contador la posibilidad de demostrar aquello que sostenían: que la causa había sido la ingesta de carne adulterada con clembuterol. Ha sido su –arriesgada– línea argumental. Y, desgraciadamente, no han podido probarlo. Muy al contrario, habiéndose detectado restos de plástico en sangre procedente de bolsas de transfusión (prueba que, curiosamente, no estaba homologada en la fecha del control y que, por tanto, no era bastante para sancionarle) llegan a la conclusión de que «el filete» no podía ser la causa. Visto lo cual, al TAS no le ha quedado más remedio que –confirmada la existencia de clembuterol– dictar la resolución conforme a Derecho. Su función se ha limitado a aplicar lo que el Código AMA tiene previsto. Como decía Don Antonio Machado: todo necio confunde valor con precio.

Adolfo Fraile
Abogado especializado en Derecho del Deporte