Desafío «indignado» a las autoridades

Como espontáneos en la plaza de toros, los indignados intentaron «torear» los límites que el Ministerio de Interior había puesto a las manifestaciones en las plazas españolas. Si bien no fueron tantos como el año pasado, en varias ciudades trataron de emular las acampadas que dieron origen al movimiento en 2011. Su intención es permanecer en las plazas durante cuatro días por lo que, tras los desalojos de madrugada, los indignados convocaron rápidamente una manifestación para pedir la libertad de los detenidos y volver a llenar Sol. Durante el día había convocadas asambleas temáticas en todas las plazas del entorno del kilómetro cero para fortalecer su presencia en el centro. Ninguna contaba con el permiso de la Delegación del Gobierno, que sólo había autorizado a un particular a reunirse durante diez horas en la Puerta del Sol. De hecho, a media tarde la Policía Nacional informó a algunos de los indignados que atendían a una asamblea en la plaza de Pontejos de que debían ir a Sol, lo que provocó momentos de tensión. Es más, muchos acudieron a Pontejos para enfrentarse con la Policía cuando los agentes ya se habían retirado. Durante la jornada, el director de cine Pedro Almodóvar, acompañado por su hermano Agustín, mostró su apoyo a los concentrados.
Tras la conclusión de la mayor parte de las asambleas en la capital, el movimiento 15-M citó otra vez a sus simpatizantes a una concentración en la emblemática plaza para desafiar de nuevo el límite horario impuesto por la Delegación del Gobierno. Al cierre de esta edición, la asamblea llevaba más de una hora sin permiso en la Puerta del Sol.