Historia

Ortega Cano defiende a su sobrino acusado de estafa por Jesús MARIÑAS

Al mes y medio del accidente trágico donde casi pierde la vida como el pobre Carlos Parra, un nuevo frente se abre en la recuperación de Ortega Cano.

Ortega Cano durante su intervención en DEC
Ortega Cano durante su intervención en DEC

Mientras espera el juicio oficial y padece cuestionamiento público, un nuevo dolor se une a su penosa recuperación que auguran larga. Aunque a juzgar por el tono utilizado el último viernes entrando en DEC para defender a su sobrino y portavoz Paco, hijo de su hermano mayor, parece en vías de restablecerse muy pronto, aunque sigue sin poder apoyar las piernas. Aportó un testimonio encendido a la polémica. Fue motivo de rifirrafe y apartamiento de Amador Mohedano cuando sus hermanos tomaron las riendas, o algo más, de tan infortunado percance. Es de los que trajo una cola que va creciendo con el testimonio denunciador de Paco Ortega Sancho, el amable y prudente que, día a día ofreció información sobre cómo evolucionaba su tío que la otra noche se mostró al tiempo indignado y encendido ante las acusaciones vertidas en el plató por dos posibles afectados de faenas realizadas por Ortega Sancho. Dieron versión nueva, inédita y sorprendente, que retrata aparentemente a un ser menos afable. Luis Salinas aseguró que Ortega Sancho, hijo de su hasta entonces íntimo Paco Ortega Cano, le adeuda 39.000 euros tras poner a su disposición para la venta tres coches de su propiedad. «Pero Paquito se quedó con ellos, los vendió y me dio tres pagarés de 13.000 euros que nunca pude cobrar. Usó mis coches, los vehículos que yo vendía, para pagar sus deudas», aseguró indignado. «Paquito es un chanchullero y lo descubrí hace tiempo, cuando le di otro coche para vender. Entonces sí me pagó pero no hizo el cambio de titular». Chani Martínez, otra perjudicada, precisó que cuando reclamó 16.000 euros de otra venta recibió amenazas de muerte.

El testimonio del matador confirmó lo revelado en el programa donde, además de operaciones supuestamente fraudulentas, su sobrino habría recibido amenazas, golpes, palizas y todo tipo de denuncias. «El engañado y estafado es él, y se verá en su día ante los tribunales», manifestó rotundo. «Somos una familia trabajadora y honrada. No entiendo esta postura del programa tras cómo nos hemos portado con vosotros. Entre todos vais a matarme», dijo. Hizo viva defensa de la inocencia del presunto delincuente, de quien Gustavo González aseguró que en 2005 estuvo 24 horas encarcelado por falsificar documentos públicos, y que en 2009 pudo verse mezclado en tráfico ilegal de coches de alta gama. No quiero ni pensar lo que el tema servirá de renovada munición para su contencioso con los Mohedano, mientras la crecida Rosa Benito sigue sin poder acercarse al diestro. Se reabre el culebrón.