La obesidad infantil nos come

El exceso de peso afecta a casi la mitad de los niños de 6 a 9 años. Pajín no descarta nuevas medidas escolares

Casi la mitad de los niños de entre 6 y 9 años tiene sobrepeso
Casi la mitad de los niños de entre 6 y 9 años tiene sobrepeso

MADRID- España puede colgarse una medalla de plata, y no por méritos deportivos precisamente. Nuestro país ostenta el dudoso honor de estar en el segundo puesto de Europa en cuanto a obesidad infantil, tan sólo por detrás de Italia. Y es que, tal como afirmó en su día la OMS, nos enfrentamos a una pandemia en toda regla que afecta a cerca de la mitad de los niños españoles de 6 a 9 años –un 45,2 por ciento–. Concretamente, un 26 por ciento padece sobrepeso, mientras que un 19 por ciento es obeso. Así lo demuestra el estudio ALADINO, que ha recogido información de cerca de 8.000 niños y niñas de toda España. ¿Los datos muestran una estabilización de las cifras? Según el Ministerio de Sanidad, sí, aunque con un ligero repunte. Sin embargo, el problema sigue siendo preocupante.

«Hablamos de un problema de salud pública, que además está ligado al bajo rendimiento escolar y a la baja autoestima», afirmó ayer la ministra de Sanidad, Leire Pajín, durante la presentación del estudio. De hecho, las estimaciones indican que el 70 por ciento de estos niños podría sufrir sobrepeso en su edad adulta. Y, en consecuencia, enfermedades como la diabetes, hipertensión arterial y trastornos del aparato locomotor.

Las cifras revelan que los niños presentan más problemas que las niñas. El sobrepeso les afecta en un 13,9 por ciento, mientras que un 13,8 de las niñas lo padece. Pero más significativa es la diferencia en cuanto a obesidad, presente en un 20,2 por ciento de los pequeños y un 14,8 de las menores.

La ministra recalcó que desde el año 2000, cuando se realizó el estudio enKid, no se había llevado a cabo un análisis tan exhaustivo. Y, aparte de ser el trabajo más completo a nivel técnico, el estudio también arroja reflexiones sociológicas. Así, a mayores ingresos de los padres, menos obesidad y sobrepeso infantil. El problema afecta a un 50,1 por ciento de los niños cuyas familias obtienen 1.500 euros o menos de ingresos brutos mensuales, mientras que el porcentaje desciende al 39,5 por ciento en el caso de los hogares que ganan más de 2.500 euros. El nivel educativo también influye: presenta este problema un 47,6 por ciento de los niños cuyos padres tiene sólo los estudios primarios, mientras que la cifra desciende al 41,2 en el caso de aquellos progenitores que cuentan con estudios universitarios.

Familias más precarias
También destaca el hecho de que, entre los que comen en casa, sufre exceso de peso un 47,6 por ciento, cuatro puntos más que los que comen en el colegio. Sin olvidar la presencia de la televisión, ordenador o consola en el dormitorio. Aquellos pequeños que cuentan con estos aparatos presentan problemas en un 50,2 por ciento de los casos. En aquellos que no tienen a mano este tipo de ocio, el porcentaje de obesidad/sobrepeso se reduce al 43,2 por ciento.
«Cuanto más difíciles son las condiciones de una familia, existe más riesgo de sobrepeso», sentenció Pajín, que indicó que los esfuerzos del Gobierno se centrarán en actuar sobre estos hogares. Con estos datos sobre la mesa, la ministra llevará este estudio al Consejo Interterritorial «para adoptar medidas concretas sobre la estrategia NAOS» de prevención de la obesidad. Por ello, la ministra defendió a ultranza la reciente Ley de Seguridad Alimentaria, que restringe el consumo de alimentos poco saludables en los colegios. Eso sí: avisa de que las actuaciones en los centros escolares no terminarán con la nueva legislación.


«Son cifras que dan miedo»
La doctora Ana Isabel de Cos, del servicio de endocrinología y nutrición del Hospital Universitario La Paz, cree que nos hallamos ante unas cifras que «dan miedo». «No hemos encontrado la vía para reconducir el estilo de vida de los niños» añadió De Cos, coautora del libro «Obesidad. Manual teórico-práctico» que fue presentado ayer en el Hospital Ramón y Cajal. En este sentido, cree que «las políticas restrictivas no suelen funcionar».