Condenado a 12 años de cárcel el acusado del crimen del botellón

Sevilla- La Audiencia Provincial ha condenado a 12 años y seis meses de cárcel por un delito de homicidio a Óscar Riquelme, el hombre de 33 años acusado de matar a Francisco José Guerrero el día 25 de marzo de 2011 en un botellón celebrado en el Charco de la Pava. Este fallo se produce después del veredicto de culpabilidad emitido por el jurado popular que enjuició estos hechos, y que consideró que los mismos eran constitutivos de un delito de homicidio y no de asesinato. La Audiencia insta también al pago de una indemnización a la madre de la víctima de 146.000 euros.

Tras conocer el veredicto, la Fiscalía mantuvo su petición para el acusado de 13 años de cárcel y el pago de una indemnización de 150.000 euros a favor de la madre del fallecido, mientras que la acusación particular solicitó 15 años de prisión, la máxima pena por el delito de homicidio, y una indemnización igualmente de 150.000 euros para la madre y el hermano menor de edad de la víctima.

La madre del fallecido, Milagros Vargas, dijo estar «contenta» con la pena impuesta al acusado «porque la Justicia que hay en el Código Penal se le va a aplicar» y «podría haber sido peor», aunque, «como madre de un hijo muerto, 1.000 años que le pusieran me parecerían pocos».
En el veredicto, el jurado consideró que el ataque perpetrado por el acusado «no fue absolutamente sorpresivo» y que la víctima «tuvo posibilidad de repeler, esquivar o parar el golpe» al producirse el ataque estando ambos frente a frente.

Para considerar probado que Óscar Riquelme fue el autor del navajazo, el jurado tuvo en cuenta, además de la declaración del acusado y de los testigos que vieron a éste empuñando una navaja, el testimonio prestado por la testigo protegido en el Juzgado de Instrucción, al que otorgaron «más credibilidad» que al prestado en el juicio.