América

Nueva York se enfrenta a una insólita plaga de chinches

«El bicho que se ha comido a Nueva York», afirman estos días los titulares de la prensa local. Las autoridades neoyorquinas han declarado la guerra a las chinches. La Gran Manzana padece una plaga insólita de estos insectos que ha azotado a los lujosos establecimientos de la Quinta Avenida, a los bohemios apartamentos del Soho y a las elegantes casas de Park Avenue, según informaba ayer el periódico «ADN». Con todo, la plaga de este pequeño insecto que se esconde en camas y alfombras y se alimenta de sangre, introduciéndose en el cuerpo y dejando picaduras y costras a su paso, se ha extendido por todo el país. Nueva York es la más afectada, seguida de Filadelfia y Detroit.

La Agencia para la Protección del Medio Ambiente ha advertido a los ciudadanos que no utilicen en casa productos químicos para aniquilar a los insectos que sólo deben de emplearse fuera.
«Es muy difícil eliminar a las chinches porque se esconden en cualquier sitio, en grietas y en el suelo y aparecen por la noche», afirmaba a «ADN» el dueño de una empresa de fumigación de Arizona. ¿Algunos consejos? Pasar diariamente la aspiradora, hacer la colada de la ropa de cama cada dos días y airear la casa.