Cecale desenmascara la «indignación sindical» por la «pérdida de la calle»

Desde el sector sindical se vuelve a reivindicar que se incremente la presión fiscal a las rentas más altas.

La tensión fue palpable en el Pleno del CES como se puede ver con Ángel Hernández y Jesús Terciado
La tensión fue palpable en el Pleno del CES como se puede ver con Ángel Hernández y Jesús Terciado

Valladolid- Por primera vez no ha habido consenso sobre el Informe Anual del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León. Tanto UGT como CC OO, al igual que UPA y la Unión de Consumidores votaron en contra durante la sesión plenarios del órgano consultivo por diferencias en el apartado de Recomendaciones. Sólo Cecale, Asaja y los expertos designados por la Junta votaron a favor, mientras que se abstuvieron las cooperativas así como Urcacyl.
Una situación que pone de manifiesto la conflictividad que mantienen los sindicatos con la patronal y la oposición a las medidas anticrisis del Ejecutivo socialista que dirige José Luis Rodríguez Zapatero.
Pese al esfuerzo del presidente del CES, José Luis Díez Hoces, por que saliera adelante el acuerdo, el presidente de Cecale, Jesús Terciado tachaba de «malintencionados» a los sindicatos por introducir materias que nada tiene que ver con el año 2010. Por ello, no tuvo pelos en la lengua y acusó tanto a UGT como a CC OO de mostrar «su nueva imagen de indignados» al «haber perdido la calle».
Por su parte, Agustín Prieto (UGT), volvió a reivindicar una mayor presión fiscal sobre las rentas más altas además de recuperar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. También exigió que se garanticen los recursos para la prestación de servicios de gestión pública en sanidad, educación y atención social además de rechazar cualquier fórmula de copago sanitario.
«Un debate muy interesante, de los más amplios y constructivos de los últimos años y no exento de tensiones». Así calificaba el secretario regional de CC OO, Ángel Hernández, la reunión mantenida en la sede del CES y una vez finalizada. En este sentido, lamentó queno se hubieran abstenido lo expertos de la Junta «como es su papel», ya que las propuestas realizadas por los sindicatos se habrían aprobado y acusó a la patronal de «cabezonería» por no apoyar alguno de los votos particulares. Terciado se mostró contrario a los argumentos esgrimidos por los sinidcatos como que se eleve la fiscalidad, y pidió todo lo contrario para que pueda incrementarse la actividad y los ingresos para mantener los servicios sociales.