Seis socialistas ante Instrucción 6

El «caso Mercasevilla» pone en dificultades al PSOE, que reacciona de diferente forma según la responsabilidad orgánica y pública que ostentan las personas encausadas dentro sus filas

Fernando Mellet /Exgerente de Mercasevilla; Antonio Rivas /Ex delegado provincial de Empleo; Daniel Ponce /Ex director adjunto de Mercasevilla; D. E. Castaño /Exasesor del PSOE; Miguel Á. Millán /Gerente de Urbanismo y Gonzalo Crespo /Expresidente de Merc
Fernando Mellet /Exgerente de Mercasevilla; Antonio Rivas /Ex delegado provincial de Empleo; Daniel Ponce /Ex director adjunto de Mercasevilla; D. E. Castaño /Exasesor del PSOE; Miguel Á. Millán /Gerente de Urbanismo y Gonzalo Crespo /Expresidente de Merc

Sevilla- Desde el Ayuntamiento y, más recientemente, desde la Junta de Andalucía siempre se ha achacado el «caso Mercasevilla», en todas sus vertientes judiciales, a unos desaprensivos que actuaron, presuntamente, de manera irregular en beneficio propio. «Cuatro sinvergüenzas», en palabras del consejero de Justicia, Luis Pizarro. El PSOE ha suscrito desde el principio esta consigna, pero el escándalo no deja en una posición cómoda al partido que gobierna a nivel local, autonómico y nacional porque de sus filas han salido seis de los 18 imputados en las cinco causas abiertas por el juzgado de Instrucción número 6. De momento.
Además, el aparato orgánico socialista actúa de forma bien diferente en función de la responsabilidad institucional o de partido que desempeñe cada encausado. Con el ex gerente de Mercasevilla Fernando Mellet y su adjunto Daniel Ponce, imputados –por ahora– en las causas abiertas sobre las presuntas comisiones ilegales reclamadas a La Raza, la venta supuestamente fraudulenta de los terrenos del mercado central y los posibles delitos societarios en su gestión, el PSOE lo tuvo claro desde el principio.
Excluidos
Ambos eran militantes de la Agrupación Macarena y los dos fueron expulsados de manera fulminante a principios de abril de 2008, cuando acababa de saltar a la luz pública la grabación de los empresarios hosteleros y a pesar de que el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, fue informado un mes antes por la Junta del frustrado intento de extorsión.
Mellet y Ponce se convirtieron pronto en los «chivos expiatorios» del «caso Mercasevilla», una estrategia que contrasta vivamente con el trato recibido por otro socialista imputado: el entonces delegado provincial de Empleo, Antonio Rivas. Su actuación y su figura siempre fueron defendidas a capa y espada por el PSOE, que le mantuvo en el cargo durante más de un año y que, tras su dimisión en abril de 2010, incluso le «premió» en su organigrama provincial con un puesto en su comité ejecutivo.
Sin la Alcaldía de Camas o la Delegación Provincial de Empleo pesando en su currículum, el exasesor del Grupo Municipal del PSOE y antiguo director de área de Vía Pública de Urbanismo Domingo Enrique Castaño no esperó a que le expulsaran y dejó voluntariamente la Agrupación Macarena al estallar el escándalo. Encausado no sólo por la presunta venta irregular de los terrenos de Mercasevilla, sino también por el fax con instrucciones para falsear facturas del «caso Unidad», ya tenía un expediente abierto.
Más suerte ha corrido en su partido el exconcejal, expresidente del mercado central de abastos e histórico socialista en la provincia Gonzalo Crespo, y también el gerente de Urbanismo, Miguel Ángel Millán, que continúa felizmente en su alto cargo municipal y también en la Agrupación Nervión-San Pablo.


El primer «hombre de confianza»
Aunque no se le conocen en estos momentos militancias políticas, toda la carrera de Manuel Marchena en la Administración pública está vinculada al PSOE. Como «personal de confianza» y a la cómoda sombra de Alfredo Sánchez Monteseirín, en el Ayuntamiento fue director del Plan Estratégico Sevilla 2010, gerente de Urbanismo y consejero de Mercasevilla. Ahora está al frente de Emasesa y de la Agrupación de Interés Económico (AIE), pese a estar imputado por la presunta venta irregular de los terrenos.