Eurocopa

España primera y fantasmagórica

Chile jugó mejor, regaló dos goles y, con diez, marcó uno / «La Roja» se enfrentará el martes con Portugal 

Xavi, Xabi Alonso, Torres, Capdevila y Busquets persiguen a Villa tras el primer gol
Xavi, Xabi Alonso, Torres, Capdevila y Busquets persiguen a Villa tras el primer gol

A esta selección no la conoce ni la madre que la parió. La jerarquía, esa atinada alusión de Marcelo Bielsa al referirse al potencial individual español, propició el triunfo, afortunado, necesario para terminar arriba del Grupo H –espera el martes Portugal– y ganar a Chile, segunda. Pero como equipo, «La Roja», desteñida, desnutrida, débil y fantasmagórica, no convenció. España, esa desconocida, fue una caricatura que bailó al son de los chilenos, más compenetrados, más convencidos de su actividad. Lo hacían todo, jugaban al fútbol, dominaban a una sombra sorprendida, confundida; pero encajaba goles infantiles, daba demasiadas patadas y se quedaba con diez en el minuto 37, aún así, marcaba (1-2) en el 47. Cuando el fútbol no es suficiente, como no lo fue contra Suiza, casi ni contra Honduras; cuando la idea, el estilo, el concepto y el espíritu chocan contra la muralla, hay que recurrir de salida a la autoridad y aplicar aquella máxima de Luis Aragonés: «Hay que ganar por lo civil o por lo criminal». Si el adversario, inferior por- que no cambias una sola de tus piezas por cualquiera de las suyas, te mira a los ojos, desafiante, hay que «enseñar más los dientes», recomendación del Príncipe de Asturias. Y no recibir la primera patada, sino darla, aunque arbitre «Chiquidrácula», un mexicano con mando cuestionable capaz de meter miedo a Bela Lugosi. La Selección es más de recibir que de atizar; su dominio del balón enerva y el contrario reacciona contra el tobillo. Con Iniesta en el equipo, tocaba campaña proespectáculo. También estaban Xavi, Villa, Torres... Pero fueron los chilenos quienes primero pisaron el otro campo, y Casillas el portero que primero tocó el balón. Bielsa no iba de farol; podía servirle el empate; pero como su equipo no sabe especular, pasó al ataque. Sin Carmona, Matías Fernández y Suazo, tres perlas. Y atacó con conocimiento y orden. Aún no había fijado España las posiciones y Estrada era una lapa con Xavi. Más aún, Chile «enseñaba más los diente» y trenzó una jugada relampagueante, con la defensa española alelada, que malogró el remate de Mark González. Fue un aviso, convincente. O los pupilos de Vicente del Bosque recuperaban el estilo, y la furia, la concentración, el empuje y la ma- la leche, o se los merendaban. Los chilenos vivían en campo ajeno y se encontraban la mar de a gusto. Y si tocaba replegarse, a toda velocidad, como un acordeón; y si había que dar una patada, también, de ahí la tarjeta a Medel, poco después a Ponce, el otro cen- tral. Y Villa sin tocar el balón en 17 minutos. «La Roja», de azul, cohibida, acongojada, inexistente. Los chilenos jugaban al límite, sin otro plan que la victoria, y apostaban fuerte; tanto que a los 20 minutos ya tenían tres amonestados, el tercero, Estrada, la sombra de Xavi que sacudió a Busquets porque pasaba por allí. Efectivamente, los de rojo sí que estaban metidos en el partido, con todo, pero eran chilenos, más capaces, más concentrados, más vivos, hasta que Torres corrió a por la pelota que Bravo, muy lejos de la portería, despejó mal y cayó a los pies de Villa, quien con la izquierda, sin pararla, desde 40 metros la alojó en la red. Un golazo, un respiro para España, afortu- nada esta vez, y necesitada de poso, de calma, de serenidad, para recuperar lo suyo, el dominio. A los 27 minutos, Estrada entró por detrás a Iniesta, que jugaba con el freno de mano echado; el árbitro le perdonó la segunda amarilla. Chile no merecía perder, pero sí haberse quedado con diez. El equipo español, como el trencilla, daba muestras de debilidad, aunque vencía. No encontraba la manera de zafarse del rival, mosca cojonera que no perdía de vista a Casillas. A menudo, la valentía es temeridad, y en eso incurrieron los americanos, tanto subieron, animados por el desbarajuste español, que se confiaron. Hubo un nuevo contragolpe e Iniesta aprovechó el segundo regalo defensivo para hacer el 0-2 sin despeinarse. A la derecha de donde chutó, Torres yacía sobre el césped; Estrada, el secante de Xavi, tropezó con él y «Chiquidrácula», que antes ignoró un penalti sobre «El Niño», le expulsó. Lo echó diez minutos después de cuando correspondía. Y pudo mandar antes de tiempo a Medel a la caseta por una entrada alevosa a Xabi. Los chilenos perdían el partido, el primer puesto y los nervios. Bielsa pedía calma a sus diez jugadores porque veía que se quedaba con nueve. Dos goles a favor, dos tiros, ni una parada de Bravo; un penalti no señalado a Torres, dos sustos de Casillas; Chile, con diez. El segundo tiempo sólo podía servir para que España mejorara su imagen y los chicos de Bielsa se calmaran. Entraron Millar y Paredes por Mark González y Valdivia; Marcelo empezaba a pensar en Brasil, aunque contragolpeaba con cuatro efectivos y... acortaba distancias. Millar disparó, tocó en Piqué y Casillas no llegó. España seguía dormida y su fútbol era un caos protegido sólo por la diosa fortuna. Contra Honduras dio muestras de debilidad en el segundo tiempo; contra Chile demostró que su condición física es precaria. Villa, otra vez el mejor, cuando ya no estaba Torres, otra vez desafortunado, se iba hacia Bravo sin más compañía que su sombra; Xavi no llegaba, los demás tampoco podían. Estaba más fresco Chile con diez que España con once. El síntoma de fatiga no es nuevo, mas sí inquietante. Portugal es una selección más física que la chilena y como nuestra «Roja» no recupere el estilo, el fútbol y la condición perdidas, el jueves próximo, lo más tardar, estará de vuelta a casa. El triunfo ante Chile no oculta la realidad.

FICHA TECNICA. -RESULTADO: CHILE, 1 - ESPAÑA, 2. (0-2, al descanso). -ALINEACIONES. CHILE: Bravo; Isla, Ponce, Medel, Jara; Vidal, González (Millar, min. 46), Estrada, Valdivia (Paredes, min.46), Jara; Alexis Sánchez (Orellana, min. 65) y Beausejour. ESPAÑA: Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila; Busquets, Xabi Alonso (Javi Martínez, min. 73), Xavi, Iniesta; Villa y Torres (Cesc, min. 55). -GOLES: 0 - 1, min. 24, Villa. 0 - 2, min. 37, Iniesta. 1 - 2, min. 47, Millar. -ARBITRO: Marco Rodríguez (MEX). Amonestó a Medel (min. 15), Ponce (min. 19), Estrada (min. 21 y min. 37) por parte de Chile. -ESTADIO: Loftus Versfeld de Pretoria.