Los médicos piden que se castigue a los que hiperfrecuentan las consultas

Dos de cada diez visitas que se atienden carecen de fundamento

Valencia- Un médico no es, ni tiene por qué serlo, un gestor del sistema sanitario, pero puestos a poner en marcha ajustes económicos, los hay «mejores y más eficaces» que la reducción salarial. Al colectivo de los galenos no le ha gustado nada el decreto-ley aprobado por la Generalitat valenciana que les obliga a trabajar más cobrando menos. Y más aún cuando se podían haber tomado otra medidas más eficaces en las áreas más deficitarias.

Al respecto, el secretario del Colegio Oficial de la provincia de Valencia, Vicente Roglá, propone, por ejemplo, una tasa disuasoria para aquéllos que frecuentan en exceso y sin causa justificada los servicios médicos. Y es que cerca del veinte por ciento de las visitas son injustificadas.

El perfil del hiperfrecuentador, según explica Roglá, es el de una persona mayor, «jubilados con tiempo libre que se siente solos y que muchas veces acude a nosotros para que les escuchemos y, de paso, hacer acopio de medicamentos -existen armarios llenos de fármacos contra la artrosis, la depresión o la ansiedad, de pañales..- para uso propio o, en muchas ocasiones, para sus familiares. Además, un veinte por ciento de la medicación que se prescribe se pierde porque se dan tratamientos demasiado largos. Yo nunca receto para más de tres meses ¿Medicinas para un año? ¡Es una locura!».

La hiperfrecuentación, que se da con más frecuencia en el medio rural, no sólo resulta negativa en cuanto al gasto farmacéutico que conlleva, sino que, según critica, supone un perjuicio para los que realmente necesitan atención y a los que muchas veces no se pueden atender por falta de tiempo.

El poder del galeno
Antes que «atacar el sueldo de los profesionales», los médicos lanzan iniciativas de este tipo. «Puede ser una medida a valorar, pues el abuso no tiene límites. Hasta ahora muchos han creído que había barra libre en la sanidad, pero eso debe acabar, debemos poner fin a esa mentalidad» ¿Cómo? Roglá insiste en que la solución debe partir de la Administración, «porque es ella la encargada de la gestión», pero aconsejan que la acción debe ir por el camino de la concienciación ciudadana, aunque sea a golpe de tasa. «Urgen medidas coercitivas de cara al ciudadano».

«Tenemos el poder en nuestras manos», recuerda el secretario del Colegio. Y es por eso por lo que considera «inteligente» fomentar la colaboración de este colectivo en la reducción del gasto y el despilfarro. «Lo peor es tener al personal cabreado», asegura mientras se pregunta cómo el conseller de Sanidad, Luis Rosado, no ha defendido más una profesión que, al fin y al cabo, es la suya.

«Los primeros que deben hacer sacrificios deberían ser los políticos», declaraba hace unos días la presidenta de la entidad, Rosa Fuster.


Sanidad revisará el criterio poblacional
El conseller de Sanidad, Luis Rosado, avanzó ayer que el Ministerio se ha comprometido a realizar en los próximos meses una evaluación de la situación financiera de las Comunidades en relación a los cambios de población, una petición de la Generalitat que redundaría en sus ingresos sanitarios. Rosado, que ayer se reunió junto con el conseller de Bienestar Social, Jorge Cabré, con la ministra del ramo, Ana Mato, adelantó que el asunto se abordará en los próximos meses.