Rabat asfixia la protesta saharaui

La Gendarmería marroquí repele a tiros la entrada de saharauis a los campamentos e impide el suministro. Entierran a Elgarhi Nayem sin el consentimiento de la familia

Desde el pasado 9 de octubre miles de saharauis dejaron sus hogares en El Aaiún para levantar jaimas en el desierto de Gdeim Izik (en las imágenes de WSRW), como acto de protesta por su discriminación social y económica
Desde el pasado 9 de octubre miles de saharauis dejaron sus hogares en El Aaiún para levantar jaimas en el desierto de Gdeim Izik (en las imágenes de WSRW), como acto de protesta por su discriminación social y económica

MADRID- La protesta de los campamentos saharauis en el interior del territorio ha desembocado en el enésimo episodio de tensión entre las partes del conflicto tras la muerte el pasado domingo del adolescente Elgarhi Nayem.

El Comité para la Defensa del Derecho a la Libre Determinación del Pueblo del Sáhara Occidental denunció ayer en un comunicado que otro grupo de saharauis fue reprimido a tiros por gendarmes marroquíes cuando trataba de acceder al campo de jaimas instalado en Gdeim Izik desde el 9 de octubre. Varios de los ocupantes del vehículo, según la misma fuente, resultaron heridos.

La organización internacional Western Sahara Resource Watch (WSRW), en contacto permanente con los integrantes de los campamentos, asegura que las Fuerzas de Seguridad alauíes vetan no sólo la entrada de ciudadanos saharauis o periodistas extranjeros, sino también la llegada del abastecimiento. Los cerca de 20.000 manifestantes se concentran en el campamento de las afueras de El Aaiún, pero también hay otros refugios minoritarios en Bojador y Smara. Los participantes se enfrentan a una situación que se deteriora día a día. El blog Poemario por el Sáhara Libre informó ayer del desmantelamiento de las jaimas (tiendas nómadas) de Smara. En suma, la noticia de que las autoridades marroquíes habrían enterrado a Elgarhi Nayem sin la presencia de sus familiares tampoco ayudó a calmar los ánimos. La decisión de Rabat trataría de evitar una despedida masiva del adolescente que pudiera volverse en su contra. La petición por tanto de tranquilidad realizada por el enviado personal de la ONU, Christopher Ross, cayó en saco roto. El catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela y miembro de WSRW, Carlos Ruiz Miguel, advirtió ayer a LA RAZÓN de la gravedad de la situación. Ruiz Miguel asegura que la población saharaui harta del expolio y de la represión de las fuerzas marroquíes eligieron alejarse de los centros urbanos para iniciar la protesta.

Este catedrático considera que «aunque la razón de la manifestación sea socioeconómica, ésta toca de fondo con la raíz juridicopolítica del conflicto». Los saharauis exigen un empleo y una participación en los beneficios obtenidos por la explotación de los recursos naturales en el territorio no autónomo.

«De acuerdo con el derecho internacional, los ingresos económicos de la explotación de los recursos naturales deben recaer sobre la población originaria del territorio», explica Ruiz Miguel. En el sector pesquero, la mayor actividad económica de la zona, el 95% de los trabajadores son marroquíes. La tasa de desempleo en El Aaiún ronda el 45%, la mayoría son saharauis. Las cifras son elocuentes.


«Contra el expolio del Sáhara»
Desde el pasado 9 de octubre miles de saharauis dejaron sus hogares en El Aaiún para levantar jaimas en el desierto de Gdeim Izik (en las imágenes de WSRW), como acto de protesta por su discriminación social y económica. Con el lema «Contra el expolio de los recursos del Sáhara» los manifestantes apuntan a una de las raíces del largo conflicto: la repartición de los beneficios obtenidos por la explotación de las fuentes de riqueza en esta zona.