Chacón suspende la apertura del Museo del Ejército por el decretazo

Anula la inauguración del día 23 en Toledo para votar la reforma laboral. Estaba prevista la asistencia de los Reyes o los Príncipes tenían previsto asistir 

Chacón suspende la apertura del Museo del Ejército por el decretazo
Chacón suspende la apertura del Museo del Ejército por el decretazo

MADRID- El pasado 13 de abril, la ministra de Defensa, Carme Chacón, anunciaba en el cuartel general del Ejército de Tierra que el Museo del Ejército abriría por fin sus puertas al público en la segunda quincena de junio con el propósito de «acercar este patrimonio a los ciudadanos y consolidar la creciente identificación de la sociedad con el mundo militar». El 8 de junio, en la Real Academia de Historia, aseguraba que «será uno de los tres más importantes del mundo en su categoría». Todo ello como preludio de la que debía ser la gran inauguración el próximo miércoles 23 de junio, con la presencia de los Reyes o de los Príncipes de Asturias. Debía, porque ya no será ese día, como estaba previsto. No se trata de una cuestión de problema de agenda de la Casa del Rey, sino de la propia ministra. La gran inauguración será pospuesta porque Chacón tiene que acudir al Congreso de los Diputados para que al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no le falte ni un solo voto de su partido para conseguir sacar adelante su decretazo, su polémica reforma laboral. En el PSOE tienen muy claro que lo ajustado de la votación hace necesaria la presencia de hasta el último diputado, hasta el último voto de los suyos, si el Gobierno no quiere ver caer su difícil apuesta laboral, y para sacar adelante su proyecto y que Europa vuelva a poner a España en el punto de mira. Así que el Museo del Ejército, y por ende el Rey o el Príncipe, tendrán que esperar hasta una nueva fecha. Los ciudadanos tendrán que aguantar todavía un poco más para que se les acerque un patrimonio que ya lleva aguardando más de tres años, al tiempo que encadena una polémica detrás de otra. Por el momento, no hay un día fijado para la inauguración oficial de la colección, pero todo parece indicar que ésta se trasladará a julio, una vez que se vuelvan a cuadrar las agendas de la ministra de Defensa y la Casa del Rey. Eso sí, los persistentes rumores de cambio de Gobierno no afectan a Chacón, a la que se la coloca en muy distintos destinos, y su lugar lo tiene que ocupar otro miembro del Ejecutivo. El miércoles iba a ser la primera vez que la titular de la cartera de Defensa pisara Toledo después de la polémica vivida en la ciudad imperial por el reglamento de honores, por el que se le retiraban aquellos que siempre se habían rendido al Corpus.Polémica continuaEl traslado del Museo del Ejército de Madrid a Toledo ha estado desde su inicio rodeado de una polémica considerable. El primer frente de batalla fue la oposición por parte de determinados sectores a que la capital se quedara sin esa colección, ya que convertiría a Madrid prácticamente en la única capital de Europa sin museo del Ejército. Pero las polémicas más agrias se han sucedido en los últimos tiempos en relación a las decisiones sobre lo que se debía exponer. En primer lugar, porque al instalar la exposición en el Alcázar, Defensa decidió que la que había previamente tenía que ser suprimida. Y esa era, concretamente, la que recordaba la resistencia del coronel Moscardó y sus hombres ante el brutal asedio que durante tres meses mantuvieron las tropas republicanas sobre el edificio. Además, el despacho del militar quedaba clausurado al público, que acudía a escuchar la conversación de Moscardó con su hijo, a quien los republicanos trataron de usar como moneda de cambio para que el coronel rindiera el Alcázar. Éste no lo rindió y los republicanos fusilaron al hijo. En medio, una polémica laboral sacudió a la instalación, ya que el Ministerio de Defensa decidió no continuar con el contrato que tenía firmado con el personal encargado del montaje de la exposición. Y luego, con algunos cambios sobre lo que se debía exponer, hubo que adquirir nuevos estantes, a los que también hubo que sustituir porque se combaban.