El alcalde de Lérida acusa al imán de inculcar «tintes fundamentalistas»

El ayuntamiento de Lérida ha autorizado la reapertura este lunes de la mezquita de la calle del Nord, que estaba cerrada cautelarmente desde el 21 de julio por haber superado el aforo máximo permitido. Por su parte, el alcalde de la ciudad, Ángel Ros (PSC), ha afirmado que la reapertura de la mezquita no es la solución definitiva y ha considerado que ésta pasa por construir un centro de culto mayor. El alcalde tiene muy claro que "los toques fundamentalistas"del imán han provocado los problemas de convivencia con la comunidad musulmana. 

Tras estimar parcialmente las alegaciones de la comunidad musulmana, el ayuntamiento decidió el pasado viernes desprecintar la mezquita "con el compromiso de que se llevará a cabo un control estricto del aforo en el templo, fijado en un máximo de 240 personas".

La concejala de seguridad ciudadana, Sara Mestres, ha explicado que se han desestimado las otras alegaciones porque "rebatían que no era cierto que hubieran entrado 1.200 personas o que el aforo permitido en el templo era de 386 personas, cuando la licencia dice claramente que no se permite la entrada a más de 240".

"Si volvemos a encontrarnos con un exceso de aforo tomaremos otras medidas y tendríamos que valorar el cierre definitivo", ha sentenciado Mestres. Además, ha advertido que tampoco se permitirá la ocupación de la vía publica para rezar. Mestres ha precisado que agentes de la guardia urbana controlarán los accesos a la mezquita a partir del lunes, y que los responsables de la comunidad también se han comprometido a controlar el aforo en la entrada del templo.

"Les hemos dado facilidades de todo tipo"
En declaraciones a Catalunya Radio, Ángel Ros ha recordado que el oratorio llegó a albergar a 1.200 personas cuando el aforo máximo es de 240, y ha remarcado que si renuncian al solar que el Ayuntamiento acordó cederles en el polígono Segre para construir una mezquita "deberán buscar otro lugar"que cumpla con la Ley de centros de culto y con la normativa urbanística de la ciudad.

"Les hemos dado facilidades de todo tipo", ha subrayado el alcalde, quien ha alertado que el imán de la mezquita del Nord, Abdelwahab Houzi, ha iniciado los problemas de convivencia con los musulmanes en la ciudad por sus "toques fundamentalistas".

"Debemos combatir sus mensajes de intolerancia, aquí está el problema", ha remarcado Ros, señalando que los discursos del imán atentan contra valores básicos de la sociedad catalana como la igualdad de las mujeres y la tolerancia religiosa. "Todo el que venga debe asumir estos valores", ha reiterado.

Sobre la regulación de los velos integrales -'burka' y 'niqab'-, ha admitido que puede haber tensado la relación con parte de la comunidad musulmanas, pero ha defendido que "deben darse mensajes muy claros", en referencia a los derechos y obligaciones en Catalunya.

Los musulmanes rechazan el solar
Los musulmanes de la mezquita de la calle Nord renunciarán formalmente al solar del polígono Segre que el Ayuntamiento acordó cederles para construir un nuevo centro de culto al considerar que su tamaño es "insuficiente".

En declaraciones a los periodistas, el imán Abdelwahab Houzi ha explicado que a principios de septiembre como muy tarde renunciarán por escrito al solar porque la capacidad de esta nueva mezquita, de un máximo de 550 personas, "también sería insuficiente".

Agentes de la Guardia Urbana de Lleida han desprecintado a las 10:30 horas la mezquita de la calle del Nord. Este lunes por la mañana todavía no ha habido ninguna oración y se prevé que la primera sea a las 14:00 horas, cuando agentes de la Guardia Urbana de Lleida también controlarán que no se supere el aforo del templo. Houzi también, ha dicho que "se contarán las filas de gente y cuando se llegue al máximo no se dejará entrar a nadie más", son el fin de controlar el aforo del centro de culto.

Houzi ha recordado que están buscando de manera "prioritaria"locales en la ciudad de Lleida para instalar un templo que pueda acoger a más de 2.000 personas.