Dejarse la piel en el Real

Emilio Sagi, en el Châtelet
Emilio Sagi, en el Châtelet

La conversación trasciende hasta llegar al Teatro Real de Madrid, casa que conoce bien y en la que pasó cinco años (2001-2005). Sobre Gérard Mortier no duda: «Me parece un buen fichaje y lo hará bien. O eso espero». Cree, además, que no hay que prejuzgar lo que pueda hacer en el foso, por ejemplo. Y recuerda: «Todos los que estuvimos en ese teatro nos dejamos salud y energía», declara con orgullo.