El silencio de los aliados

El cuartel General de los populares califica de «pasajera» la polémica y se centra en la contienda electoral.

La Razón
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MADRID- Todo el Partido Popular cerró ayer filas en torno a su presidente, Mariano Rajoy, después de que decidiera que ni el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ni la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, serían incluidos en la lista para concurrir en las elecciones generales.

Sólo el presidente de honor del PP y mentor político de Gallardón se atrevió a aventurar que esta decisión «hará perder muchos votos» al partido. El resto de las declaraciones de dirigentes populares han ido en la dirección de subrayar su acuerdo con la decisión del líder popular, que juzgan como una muestra de su control sobre el partido y «lo mejor para el PP y para Madrid». Mientras, Arenas y Camps , encuadrados en la órbita del acalde decidieron guardar silencio a excepción de Alberto Núñez Feijoo, también afin al edil, que le calificó como un «referente político hace 72 horas y mañana», pero también apoyó la postura de Rajoy de quien dijo que «hizo lo que tenía que hacer».

El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, apoyó la decisión de Rajoy y recordó que todos los procesos electorales «siempre están acompañados de polémica». Además, auguró una vigencia de 48 o 72 horas al caso Gallardón.

«La elaboración de las listas son los momentos más difíciles de las formaciones políticas. Estos procesos son complejos y desagradables porque hay que decidir sobre personas y eso nunca es grato. Aunque las cosas se podrían haber hecho mejor», añadió. Sobre su inclusión en la lista de Madrid, por el veto de la dirección del PP valenciano a respetar su circunscripción, señaló: «Iré por donde el presidente de mi partido decida».

El secretario ejecutivo de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, quien calificó la decisión del líder popular como una «opción razonable», que está «de acuerdo con lo que los estatutos del partido prevén como normal», y también se apuntó a que Gallardón acabe el mandato de cuatro años al que se comprometió con los madrileños.

Uno de los más críticos con el alcalde de Madrid fue el presidente del PP de Vizcaya, Antonio Basagoiti, ya que considera que dentro del PP algunos están más preocupados «pensando en si yo soy ministro, si me coloco aquí o acá en función de lo que pase en las elecciones y no está pensando sólo en lo que hay que pensar, que es que Rajoy sea presidente para que España vaya mejor», añadió.

A pesar de la tormenta generada, la mayoría de los populares consideran este hecho como algo «pasajero» y aseguran que el éxito del PP es que hay gente de todas las ideas.

Por otro lado, Mikel Buesa, dirigente de UPD dijo que Gallardón «no tendría encaje» en su partido y considera que esta disputa podría beneficiarles.