La Ertzaintza retira símbolos etarras de 24 municipios vascos

MADRID- La retirada a manos de la Ertzaintza de la «valla de la vergüenza» de Mondragón (Guipúzcoa) el pasado marzo ha originado un efecto dominó. En esa ocasión, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ordenó a la Policía autonómica que pusiese punto y final a lo que consideraba un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas (las fotografías de presos etarras jalonaban el vallado de una sucursal del Banco Guipuzcoano). Pero la Fiscalía que dirige Javier Zaragoza ordenó por escrito a la Ertzaintza que, además de retirar esos carteles, hiciese lo propio con «cuantos se coloquen en lo sucesivo» realizando «las indagaciones necesarias para identificar a los autores de su colocación». Con esa orden expresa, los agentes se han puesto manos a la obra y, en los últimos tres meses (y con un cambio de lendakari de por medio), han llevado a cabo 46 actuaciones para eliminar simbología proetarra de las calles de una treintena de municipios vascos. Según los atestados remitidos por la Ertaintza a la Fiscalía, han conseguido su objetivo en 24 municipios, de donde se han borrado 34 referencias a la banda terrorista y su entorno. Otras once, sin embargo, están todavía pendientes. Esa cartelería se exhibe en algún caso en los propios ayuntamientos y la Ertzaintza ya ha instado a los alcaldes de esas localidades a retirar esos símbolos. Los municipios en los que los alcaldes no han dado su brazo a torcer son los guipuzcoanos de Mondragón, Oñate, Oyarzun, Hernani (cuya alcaldesa, de ANV, ha sido condenada recientemente por pedir un aplauso a los etarras de la T-4), Rentería, Zaldivia, Placencia de las Armas, Vergara, y los vizcaínos de Areatza, Aulestia y Mundaca. De no acatar la orden de retirada, la Fiscalía pedirá una orden judicial para que la Ertzaintza proceda a eliminar esos símbolos, que van desde lemas de apoyo a ETA (en la sede del PSE de Mondragón, por ejemplo) hasta los habituales carteles con fotografías de presos (en Aulestia y en los ayuntamientos de Oyarzun y Vergara, entre otros). Fotos de etarras Ese mismo mes de marzo, y tras la retirada de la «valla de la vergüenza» de Mondragón (municipio gobernado por ANV), los ertzainas quitaron varias fotografías de etarras que colgaban de balcones del casco viejo de Hernani (Guipúzcoa) e instaron al Ayuntamiento a borrar varias pinturas proetarras. Los agentes también eliminaron del paisaje urbano cuatro fotos que se exhibían en los también municipios guipuzcoanos de Escoriaza y Anzuloa. En otros casos, como en los ayuntamientos de Oyarzun (once fotografías en su fachada), Zaldivia (tres instantáneas en el balcón de una casa), Mondragón (nueve pintadas en un bar), Placencia de las Armas y Oñate, la Policía vasca ha conminado a sus regidores a que se encarguen de borrar esas imágenes de las calles. «Lo importante es retirar toda esa simbología y lo que está haciendo la Ertzaintza es una actuación perfectamente ajustada a Derecho, pues cumple órdenes de la Fiscalía de la Audiencia Nacional», asegura Zaragoza. Homenajes a presos El pasado abril, la retirada de simbología etarra de las calles del País Vasco continuó en municipios como Elorrio (donde se exhibían fotografías de los etarras «Kubati» y Gorka Lupiañez, entre otros), Baracaldo, Vitoria, Lejona, Guecho, Basauri, Ondarroa y Durango (donde se retiró un cartel con las caras de 15 etarras). Ese mismo mes se instó a terminar con esa cartelería proetarra a los ayuntamientos vizcaínos de Mundaca y Areatza, y a los guipuzcoanos de Rentería y Vergara, entre otros. Ya tras la investidura de Patxi López como lendakari se han llevado a cabo quince actuaciones, que han dado sus frutos en las localidades de Placencia de las Armas, Cicúrquil, Santurce, Basauri, Bilbao, Aramaiona y Mondragón (donde se eliminaron 14 pintadas a favor de presos de la banda terrorista).