Las llamas se cobran su segunda muerte en Ávila

La ministra de Defensa asegura que quien provocó el fuego «sabía lo que hacía porque creó un efecto chimenea».

Un hidroavión arroja agua sobre el incendio declarado al sur de la provincia de Ávila, en el que ha fallecido una persona.
Un hidroavión arroja agua sobre el incendio declarado al sur de la provincia de Ávila, en el que ha fallecido una persona.

Arenas de san pedro-La diferencia entre la vida y la muerte mide entre ocho y diez metros. Esa distancia es la que hay en el Puerto del Arenal; cuando se mira hacia el norte, cientos de hectáreas arrasadas por las llamas hasta el infinito horizonte; cuando se mira hacia el sur, los diez metros de cortafuegos creados por los bulldozer de los servicios de emergencia permiten contemplar el paraje tal y como era ayer, antes de que un pirómano decidiera teñir de ceniza el entorno. Lo malo es que el humo se ve desde allí, desde los diez metros de tregua artificial, y amenaza con homogeneizar de negro todo mientras se ve pasar los camiones de bomberos que luchan por apagar las incansables llamas que recorren de norte a sur el Puerto del Pico. Hay pequeñas llamas a nuestros pies. Llamas más grandes cerca.La de ayer es la crónica repetida en las últimas semanas en varios rincones de España. El fuego lleva 24 horas acorralando el pueblo de Arenas de San Pedro. La noche anterior, las llamas han recobrado fuerza. «Es desesperante, paran de trabajar los medios aéreos y el fuego hace lo que quiere», explican miembros de los servicios de extinción. Óscar, un joven de Arenas que trabajó hace años como forestal, acaba de bajar del «infierno». «Arriba todo es un caos», explica el voluntario. Un ejemplo: «Hay una única frecuencia por la que se comunican la mayor parte de los servicios de emergencia. Las conversaciones se cruzan y es complicado entenderse», cuenta. La cantidad de medios desplazados genera, por momentos, un cierto descontrol. Ya hay más de 3.000 hectáreas quemadas. Ayer había dos frentes descontrolados, la sensación de los bomberos es que costará controlarlos.Luego llegan los rumores. Mientras hablábamos con el alcalde en funciones de Arenas, Javier Soler, entra en el despacho una empleada municipal. ¿Hay otro muerto?, pregunta. «No sé nada», contesta el primer edil. En pocos minutos son varias las llamadas que recibe preguntando si ha habido una nueva desgracia. Sería la tercera víctima mortal que se cobra el fuego. Parece que el cartel que hay pegado en la puerta del Consistorio, en el que se anuncia el luto por el bombero que perdió la vida ayer atropellado por un bulldozer, tendrá, por desgracia, que ir acompañado de un nuevo nombre. El rumor no se confirma. «Es un ejemplo de lo que pasa. Caos y rumores», dice Soler. Fuera del Consistorio, la imagen enseña cientos de mantas agolpadas en la puerta, miles de botellas de agua, montones de manos voluntarias que trabajan haciendo bocadillos. Todo para que a los que están luchando en el monte no les falte nada. La dieta es igual para todos. Dos bocadillos, una pieza de fruta, una botella de agua y café. «Si piden más se lo damos», explican los voluntarios. Las panaderías y fruterías no han cerrado.El hielo se hace en la cámara frigorífica de una carnicería que presta su frío a la causa. De repente, una furgoneta pide ayuda para llevar víveres al polideportivo. Hay 70 niños allí alojados, venidos desde Álava, que estaban acampados en el monte ahora quemado. Sobran manos, gente que quiere ayudar, espacio para meterlos en la furgoneta.La situación en el bosque es parecida. Los voluntarios que suben a pegarse con el fuego desesperan. «No podemos mandar a nadie a lugares donde corran peligro. Siempre al lado de forestales», dicen los bomberos. La situación es que muchos aguardan a que se les permita ir a enfrentarse al fuego. En muchos casos, su labor es colocarse a 15 metros de distancia para controlar que no se reavive el fuego. Muchos trabajan, luchan, sin dormir, para contemplar cómo el fuego destroza a bocados su monte, su vida. La ministra de Defensa, Carme Chacón, que visitó la zona del fuego, manifestó que el incendio ha sido provocado por «malnacidos que se dedican a incendiar vidas humanas». A la vez que manifestó su «dolor por la pérdida de dos vidas», una de ellas la del capataz por «un desgraciado y desafortunado accidente», manifestó que «la mano criminal sabía lo que hacía» porque provocó «un efecto chimenea».

Indicaba la ruta contra el fuegoLa segunda víctima del fuego declarado en el Valle del Tiétar (Ávila), entre los municipios de Arenas de San Pedro, El Arenal y Monbeltrán, es Juan Carlos Rodríguez Matabuena, un capataz de la empresa Tragsa enviado por la Comunidad de Madrid para colaborar en las tareas de extinción del incendio.Rodríguez Matabuena, que fue arrollado por un bulldozer mientras indicaba al conductor de la máquina la ruta que debía seguir para abrir un cortafuegos, falleció en la mañana de ayer y su cuerpo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense de Ávila. Con la muerte del capataz, de 40 años, son ya once el número de fallecidos por los incendios este verano.

AnálisisUn verano de muertes y grandes incendios- ¿Entra dentro de las estadísticas anuales que hayan muerto ya 11 personas por el fuego en 2009?–No. Nos encontramos ante el año con más víctimas desde 2005, cuando fallecieron 19 personas, pero once de ellas en el trágico incendio de Guadalajara. El año pasado hubo dos víctimas. Sin embargo, sólo en las últimas dos semanas han muerto nueve personas: una en Lérida, cinco bomberos en Tarragona, uno en Teruel y un vecino y un capataz en Ávila.- ¿El clima ayuda a propagar los grandes incendios? –El año 2008 fue inusualmente amable con los bosques españoles, el mejor desde 1977, pero este verano hay una climatología muy adversa: altas temperaturas, viento y escasa humedad. - ¿Qué ha provocado los principales fuegos de julio?–En el caso de Horta de Sant Joan, en Tarragona, la investigación apunta a la caída de un rayo sobre un árbol como el origen de las llamas, al igual que en Segorbe (Castellón). Pero todo indica que el de Arenas de San Pedro ha sido provocado, como los de Mojácar (Almería), Cuenca y Las Hurdes, en Cáceres.- ¿Qué ha provocado los principales fuegos de julio?–Hasta ahora han sido detenidas 17 personas, aunque Protección Civil no descarta que haya más en los próximos días.