Yoga para cumplir con la pareja

Lo que empezó siendo una filosofía de vida es hoy para algunos la filosofía del sexo. Las técnicas orientales, caracterizadas por relajar el cuerpo y la mente y unir energías positivas, se han convertido en el refugio de las mujeres insatisfechas con su vida sexual. Al menos así se desprende de un estudio publicado en el «Journal of Sexual Medicine». El texto en cuestión revela que las mujeres sexualmente insatisfechas que practicaron técnicas orientales, como el yoga, percibieron mejorías en los niveles de deseo sexual. Además, estas féminas también experimentaron mejores orgasmos. Pero no son ellas las únicas beneficiarias; según las investigaciones, también es eficaz para tratar la eyaculación precoz, gracias al nivel de relajación que se alcanza. Entre las virtudes que esta técnica ofrece destaca el fortalecimiento de la pelvis. Manuel Lucas, presidente de la Sociedad Española de Intervención en Sexología (SEIS), afirma que «es cierto que este tipo de prácticas ejercitan los músculos perivaginales y la plataforma orgásmica. Hace que tengamos un mayor control sobre ellos». Y es que, cuanto más se trabajan esos músculos (en concreto el pubocosígeo), el margen de movimiento es más amplio, lo que da lugar a un número mayor de contracciones que contribuyen al placer. Adiós disfunciones Este hecho hace que resulte especialmente útil para aquéllas que padecen algún tipo de disfunción sexual, ya que hay féminas cuya musculatura en la zona de las caderas está muy tensa y esto repercute en la cama. Precisamente, gracias al yoga se destensan esos músculos. «En casos de vaginismo o anorgasmia, por ejemplo, también se ven buenos resultados», afirma Manuel Lucas. Según apunta el presidente de la SEIS, «todo lo que sea aprender a controlar el cuerpo e incrementar el conocimiento del esquema y energía corporal contribuye de forma positiva». El problema es que muchos no tienen la paciencia suficiente y no se ven capaces de olvidarse del sexo convencional, vamos, que para llevar a la práctica esta «terapia sexual» hay que dejar a un lado el «aquí te pillo, aquí te mato». Algo que puede asustar a los eyaculadores precoces, pese a que sea una solución para ellos. El sexólogo clínico Ángel Ruiz Ejarque afirma que «el orgasmo está mitificado. En la sexualidad debe haber un rango afectivo vivencial de la pareja, y la obsesión por no eyacular no favorece en absoluto». Algo que también defiende Mayte Criado, directora de la Escuela Internacional de Yoga de Madrid y presidenta de la Federación Española de Yoga Profesional. «Esta técnica es una tradición en cuyas líneas de pensamiento está la sexualidad espiritual. Es una unión física y mental que hace crecer a todos los niveles». Flexibilidad, estiramientos, inclinaciones y rotaciones son algunos de los ejercicios. Pero no es un gimnasio. «Se trabaja el equilibrio y la respiración y no es fácil. Requiere tiempo dominar la técnica», especifica Criado. Porque las posturas invertidas no están hechas para cualquier cuerpo. No obstante, aquéllos que no tengan la elasticidad suficiente o no se vean capaces de probar posturas imposibles deben saber que las relaciones pueden ser igual o más placenteras siempre que exista «química» entre la pareja.