Arranca hoy el juicio de extradición de Assange diez años después

Gran expectación mediática en Londres por el inicio de la que se espera una larga batalla judicial. El “hacker” se enfrenta hasta 175 años de cárcel por “espionaje y conspiración” si finalmente es entregado a Estados Unidos

El excéntrico fundador de WikiLeaks, Julian Assange, es una figura que despierta tantas fobias como filias. Es complejo todo lo que envuelve al hombre que saltó a la fama en 2010, después de revelar, a través del portal online, cientos de miles de documentos secretos que hicieron temblar los despachos presidenciales a ambos lados del Atlántico. Por lo tanto, hay gran expectación este lunes ante el inicio del juicio sobre su extradición a Estados Unidos, donde le reclaman por haber conspirado por interceptar, supuestamente, ordenadores del Pentágono y luego publicar más de 700.000 informes clasificados, entre ellos, informes de las guerras de Irak y Afganistán.

El actual director de WikiLeaks, Kristin Hrafnsson, advierte que, con este proceso, no sólo está en juego el destino de su colega, sino “el futuro del periodismo” y la libertad de expresión. Estados Unidos ha decidido que puede perseguir a los periodistas allí donde residan en el mundo, que tiene jurisdicción universal, como ahora, que trata de extraditar a un australiano desde el Reino Unido a Estados Unidos por una publicación que sucedió fuera de las fronteras estadounidenses”, dijo. “Esto es muy serio y un preocupación grave para todos los periodistas”, añadió.

Durante el lunes y el martes habrá dos vistas y luego el proceso continuará a partir de mayo. La sentencia no se espera hasta quizá noviembre. En cualquier caso, la defensa ya ha anunciado que si pierde recurrirá, por lo que podría ser una batalla judicial que durara varios años.

Assange, de 48 años, recluido actualmente en la prisión londinense de alta seguridad de Belmarsh, ha recibido el apoyo de periódicos como "The Guardian" y "The New York Times" y de asociaciones como Reporteros sin Fronteras y Amnistía Internacional (AI).

Detenido inicialmente en 2010 en el Reino Unido a petición de Suecia por un caso de violación que a día de hoy está archivado, el periodista ha pasado los últimos diez años confinado, primero bajo arresto domiciliario y después refugiado desde 2012 en la Embajada en Londres de Ecuador, que en 2019 le retiró el asilo político.

El pasado mayo, Estados Unidos pidió al Reino Unido su extradición por 18 presuntos delitos de espionaje y conspiración para cometer intrusión informática, que, de ser hallado culpable en ese país, acarrean unos 175 años de cárcel.

Durante los años en los que permaneció en la embajada de Ecuador en Londres, el “hacker” no estuvo tampoco quieto. En varias ocasiones, el Gobierno de Quito reprochó a su huésped que se involucrara en los asuntos de terceros países, como las elecciones estadounidenses de 2016 o la crisis política en Cataluña, donde se posicionó a favor de los independentistas recibiendo, supuestamente, varios pagos de la Generalitat para hablar mal de España.

Por su parte, en julio de 2016, WikiLeaks hizo públicos 20.000 correos pirateados del partido Demócrata, entre los cuales hubo algunos muy dañinos para la campaña de la entonces candidata presidencial demócrata Hillary Clinton, que según analistas, sirvieron para llevar a Donald Trump a la presidencia. Frente a estas acusaciones, Assange negó que Rusia o cualquier otro estado estuviera detrás de estas filtraciones.

En este sentido, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría ofrecido al periodista el indulto a cambio de que desvinculara al Gobierno ruso de la filtración de estos correos electrónicos, según informó el pasado miércoles su abogado, Edward Fitzgerald.

Las declaraciones del letrado -el mismo por cierto que defendió en su día en su juicio de extradición a España al ex etarra José Ignacio de Juana Chaos- tuvieron lugar ante el Tribunal de Magistrados de Westminster, previo al proceso que comienza este lunes.

Otra de sus abogadas, Jennifer Roinson, ha explicado que el excongresista republicano Dana Rohrabacher acudió a la Embajada de Ecuador a ver a Assange, a quien le dio instrucciones de parte del presidente estadounidense y le ofreció el indulto si decía que Rusia no tuvo nada que ver en las filtraciones del Comité Nacional Demócrata. Dicha visita habría tenido lugar en agosto de 2017. La jueza de distrito Vanessa Baraitser señaló que las pruebas son admisibles, según informaciones del diario británico ‘The Guardian’.

Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, señala que el presidente "prácticamente no conocía a Dana Rohrabacher más que como mero excongresista". "Nunca ha hablado con él sobre este asunto ni sobre cualquier otro tema", manifestó. "Se trata de una mentira. Es otro fraude y otra mentira proveniente del Comité Nacional Demócrata", insistió.

Sin embargo, Trump sí que invitó a Rohrabacher a la Casa Blanca en abril de 2017 después de verlo en la cadena Fox, donde había defendido al presidente. En septiembre de ese mismo año la Casa Blanca confirmó que el excongresista había llamado al entonces jefe de Gabinete, John Kelly, para hablar de cómo gestionar el caso de Assange.