Tres miembros de la familia real saudí, detenidos por traición

Un hermano menor del rey y un ex príncipe heredero, entre los arrestados

FILE PHOTO: Saudi Arabia's Crown Prince Mohammed bin Salman attends a meeting with U.S. Secretary of State Mike Pompeo in Jeddah
El príncipe heredero saudí Mohammed bin SalmanPOOL NewReuters

En un nuevo episodio de la rocambolesca saga palaciega en Arabia Saudí, ayer trascendió la noticia de que tres prominentes príncipes han sido recientemente arrestados, entre ellos el hermano pequeño del Rey Salman, el príncipe Ahmed bin Abdulaziz, y el sobrino del monarca y antiguo príncipe heredero, Mohammed bin Nayef.

Las detenciones, que fueron inicialmente anunciadas en la madrugada del sábado por «The Wall Street Journal» y no han sido confirmadas por Riad, se habrían producido el pasado jueves, y representan el último movimiento del hijo del Rey y hombre fuerte del régimen, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, para consolidar su control sobre el reino.

Aunque los motivos concretos que precipitaron los arrestos no son claros, algunos medios han apuntado que éstos se podrían haber producido por la avanzada edad del Rey Salman, de 84 años, y para anticiparse a una posible abdicación o deceso del monarca. En este sentido, se cree que los tres príncipes, de los que se desconoce el paradero, habrían sido acusados de traición y de haber urdido un golpe de Estado, a pesar de que ninguno de ellos se encontraba aparentemente en posición de desafiar a Mohammed bin Salman.

Una fuente que citó la agencia de noticias Reuters dijo que Bin Salman «los acusó de realizar contactos con poderes extranjeros, incluyendo a Estados Unidos y otros, para llevar a cabo el golpe de Estado».

Desde que fue elegido príncipe heredero en 2017 y pasó a asumir amplias prerrogativas, el joven Mohammed bin Salman, de 34 años, ha generado un fuerte resentimiento entre los sectores más conservadores del régimen, que no quieren reformas, sobre todo a raíz de su afán de poder en detrimento de otras ramas de la realeza, incluidos los príncipes arrestados.

Su gestión al frente del reino del desierto también ha despertado malestar en esas clases y ha sido objeto de críticas por cuestiones como la intervención militar en Yemen, la represión interna, la tensión con Irán y sus reformas sociales y económicas.

El príncipe Ahmed, el mayor de los tres detenidos el jueves, es el único hermano en vida del Rey Salman y ambos son hijos del fundador del reino, el Rey Abdulaziz, lo que situaba al primero en una posición destacada de la línea de sucesión, que tradicionalmente ha saltado de hermano a hermano.

Además, Ahmed elevó su popularidad y se ganó el apoyo de algunos sectores del régimen después de aparecer en una protesta contra la familia real saudí en Londres en 2018, en la que dirigió las críticas contra el Rey Salman y el príncipe heredero. Tras aquel episodio, sin embargo, Ahmed cerró filas con su sobrino y ha mantenido un perfil discreto.

Mohammed bin Nayef, que durante su etapa como ministro del Interior controló los aparatos de seguridad del régimen y desarrolló una estrecha relación con Washington, fue príncipe heredero hasta 2017, coincidiendo con el ascenso de Mohammed bin Salman que propició su caída en desgracia. Desde entonces, el que antaño se erigió como una de las figuras más poderosas del reino ha permanecido bajo arresto. El tercer príncipe detenido, de un perfil mucho más bajo que los otros dos, fue su hermano pequeño, Nawaf bin Nayef.

En 2017, poco después de convertirse en príncipe heredero, Mohammed bin Salman hizo una primera exhibición de poder al ordenar la detención de centenares de miembros de la familia real e influyentes empresarios del país en el hotel Ritz-Carlton de Riad bajo el pretexto de estar lanzando una campaña contra la corrupción.

Bin Salman ejerce de facto el cargo de rey y se ha enfrentado recientemente a una serie de problemas en el país tras las quejas de los musulmanes por impedir los viajes a la Meca por el coronavirus.