Internacional

“Habrá una clase baja mayoritaria, germen de una posible revolución social en Europa”

El coronel y analista geopolítico Pedro Baños considera que China saldrá reforzada de esta crisis. “Estados Unidos está tocado, pero no hundido”

Pedro Baños (León 1960) es coronel del Ejército de Tierra en situación de reserva y analista geopolítico. Ha sido jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo y ha participado en tres misiones en Bosnia-Herzegovina. Baños es autor de libros como “Así se domina el mundo” y “El dominio mundial. Elementos del poder y claves geopolíticas” y uno de los expertos más solicitados en geopolítica, defensa, seguridad y relaciones internacionales.

¿Saldrá China reforzado a nivel económico y político de la situación que estamos viviendo por el coronavirus?

Estamos viviendo un momento en el que China estaba ya sobrepasando a Estados Unidos en algunos aspectos económicos y tecnológicos y también en influencia mundial. El mundo anglosajón, y no solo EE UU, tenía que hacer algo para evitar que esa situación se consolidara. Lo que yo he sostenido es que al final, Estados Unidos tendría que reinventar una globalización y un mundo, que ellos inventaron en Bretton Woods en 1944, con el fin de recuperar el poder que estaba perdiendo. De repente, la pandemia del coronavirus ha acelerado este proceso. El país que va a salir reforzado es aquel que demuestre que es más sólido y está más unido, con mayor capacidad de adoptar decisiones con rapidez y eficacia y sea capaz de recuperarse rápidamente de los efectos que supone un confinamiento. También el que pueda ayudar a otros países a salir adelante y el primero en tener la vacuna y poder exportarla, por los beneficios económicos y por el prestigio internacional que daría algo así. A día de hoy, el país que reúne esos requisitos es China, pero eso no significa ni mucho menos que podamos dar por descartado a Estados Unidos, que aún no ha comenzado a mover ficha.

Entonces, ¿nada de anticipar el declive de Estados Unidos en el tablero geopolítico frente a China?

EE UU no está hundido sino tocado. Aún tiene muchas y muy poderosas bazas. Hay un dato significativo que ha pasado desapercibido. Los principales fondos de inversión del mundo se están refugiando en el dolar y en los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ya no confían siquiera en el oro ni en los bonos europeos. El mundo de la angloesfera tiene aún un pulmón financiero y económico muy potente y hará lo posible para seguir predominando e impedir que China se imponga en buena parte del mundo.

¿Cuáles son las bazas que tiene Estados Unidos?

Aún domina el espectro del ciberespacio. Aunque China ya ha replicado todas las grandes empresas cibernéticas de EE UU, hoy por hoy seguimos usando todas las plataformas americanas como Facebook o Google. Además, EE UU tiene un predominio militar, con más de 800 bases desplegadas por todo el planeta, y también muchos viejos colaboradores que van a seguir actuando en beneficio de EE UU. Sigue teniendo un Fondo Monetario y un Banco Mundial, donde EE UU es el eslabón principal. Le quedan muchas bazas por jugar, no se le puede destronar tan rápidamente, aunque es verdad que China está jugado muy bien sus bazas.

¿No es entonces el coronavirus “el momento Chernobyl” para EE UU como dicen algunos?

Chernobyl no significó el hundimiento de la Unión Soviética. Si la URSS se hunde es por la guerra de las galaxias, por la guerra de Afganistán, por una involución llevada a cabo por los propios líderes del país. No es una comparación afortunada. EE UU tiene muchos recursos, podría ser un país totalmente autárquico, algo que no podría ser China. Podría cerrar sus fronteras y seguir siendo una gran superpotencia por la capacidad de consumo de su propia población. China no tiene petróleo ni gas. Es el segundo importador de petróleo después de EE UU, consume aproximadamente un 15% del petróleo mundial, pero lo importan. Están pasándose a las energías renovables, de las que son líderes mundiales, pero sigue importando energía y alimentos. China tiene grandes debilidades que no tiene EE UU, que es un gran productor agrícola con un campo totalmente mecanizado.

¿Qué papel juega Rusia en este momento?

La caída del precio del petróleo le afecta mucho. Rusia había previsto su política económica pensando en un precio de barril de petróleo de 48 dólares y ahora está a la mitad. Además, todavía sigue sometido a sanciones por parte de EE UU y de la UE, así que no puede exportar todo lo que podría. Rusia tiene una grandísima potencialidad y seguramente ahora también saldrá adelante, como ha hecho en el pasado.

El dilema para dirigentes como Trump y Boris Johnson en esta crisis ha sido economía o salud, ¿hay un punto medio?

Deberíamos encontrarlo. Es verdad que la salud es lo primero, pero la economía es al final lo que manda y lo que dirige los países, y por mucha salud que tengas si al final te vas a quedar arruinado como nos puede pasar... Lo que sucede es que eso también genera problemas de salud, hay personas que no podrá adquirir alimentos y esa pobreza causaría problemas psicológicos. Las cuestiones económicas están muy directamente relacionadas con los problemas sanitarios. Por eso hay que saber encontrar un equilibrio.

El reto de la Unión Europea en este momento es mayúsculo. ¿Qué camino debe tomar para fortalecer la unión?

En las últimas encuestas había una mayoría de la población que empezaba a dudar de los beneficios de la UE, que está relacionado con un descreimiento de la democracia. De momento, la UE se muestra incapaz de convertir esta crisis en una verdadera oportunidad para reforzarse y potenciar esa unidad, que sería algo esencial. Vemos que no somos capaces de ponernos de acuerdo, ni siquiera con rapidez, en casos estructurales como es el coronavirus. Vemos como cada país trata de obtener ventaja en lugar de encontrar una acción conjunta y decidida. La deuda que la UE nos acaba de dar no es dinero que sale de un pozo mágico sino un dinero que vamos a tener de devolver con todo lo que eso significa, sobre todo a países que ya estaban sobreendeudados.

¿Los eurobonos son una quimera?

La UE recomendaba a los países no endeudarse más del 60% de su PIB porque consideraba que el país era inestable. Antes de esta crisis había países que casi duplicaban ese nivel de endeudamiento. Con el lanzamiento de eurobonos, el conjunto de la UE se estaría hipotecando, endeudando, lo que dariá pie a que inversores oportunistas aprovechen esta situación. Hay países dentro de la UE que tradicionalmente han pensado que si se lanzaran eurobonos permitiría que otros saquen ventaja, países que han sido poco cuidadosos con el gasto al gastar más de lo que ingresan, y que por tanto, ellos, los austeros, tendrían que soportar esa alegría de los otros. Si la situación se complica más, se podrían lanzar esos eurobonos, pero hay que saber que sería una deuda de toda la Unión Europea. Las deudas hay que pagarlas y quedas esclavizado por tus acreedores.

¿Las clases medias van a sufrir más en esta crisis?

Las clases medias ya estaba debilitadas. Uno de los problemas era que la clase media en Europa se estaba empobreciendo. Los hijos de esta clase media, a pesar de tener una formación que sus padres y abuelos no tuvieron, están malpagados y con trabajos de peor calidad. Con esta situación probablemente nunca lleguen a ser la clase media que sí fueron sus padres y pasen a ser clase baja, y una clase baja mayoritaria, con todo lo que eso significa de carga social y germen de una posible revolución social en el conjunto de Europa. Estamos en una situación muy delicada y ojalá nuestros políticos adopten las medidas más sabias que beneficien al conjunto de la población. Habrá algunos que se aprovechen. En situaciones de crisis siempre se han hecho las grandes fortunas, pero solo por parte de unos especuladores que obtienen beneficios a costa del resto de la sociedad.

¿El sistema de la globalización está mutando?

El proceso de globalización que comienza en 1944, y que básicamente es un proceso económico, fue creado por EE UU en Bretton Woods, pero es verdad que China había intentado crear una neoglobalización que les beneficiara a ellos. No sabemos qué va a generar esta situación pero algo va a cambiar. O bien acelerará el proceso de neoglobalización que beneficia a China o bien continuará como estábamos pero de una forma diferente. Por ejemplo, esto va a llevar a muchos países a plantearse esa deslocalización que ha perjudicado tanto en algunos casos a las economías nacionales, incluso a sectores muy tecnológicos, eso hará que muchos países vuelvan a pensar en potenciar las economías nacionales. Estaríamos hablando, por tanto, de un retorno a las soberanías nacionales en contra de esa globalización desaforada que habíamos vivido.

España, ¿qué fortalezas y debilidades presenta frente a este momento?

La principal fortaleza es el pueblo español. Lo he vivido en todo el mundo y en las operaciones de paz en las que ha participado España. Tenemos una capacidad de adaptación, de flexibilidad y de trabajo, de originalidad, una capacidad de superar obstáculos que muy pocos países tienen. Sobre el aspecto negativo hay que referirse a los datos. En 2008, cuando surge la crisis, el Estado tenía las arcas llenas. Entonces había un 8% de paro y ahora estábamos en casi un 14%, pero con un 30% de paro juvenil. Un tercio de los contratos eran temporales hasta hace nada, y probablemente no se vuelvan a recuperar, al menos no en mucho tiempo. Lo que está pasando fuera también nos afectará debido a la presencia de multinacionales en otros lugares, como en Latinoamérica. Pero yo tengo una gran confianza en el pueblo español, sabremos salir de ésta.

Se dice que países asiáticos están enfrentando mejor la crisis sanitaria porque poseen un espíritu colectivo y social más grande. ¿Eso no va con España?

Existe en esos países una disciplina social que nos es ajena. En España tenemos por definición un espíritu anárquico, parece que siempre nos complace contravenir las normas o las directrices del poder. En cambio hay otros países y otras ideosincrasias de pueblos que se someten mucho más al poder, que lo que buscan es un poder fuerte. Son visiones del mundo muy diferentes. En España tenemos una gran suerte porque funciona el apoyo familiar, el concepto de familia, que no hay en otros países europeos. Sabemos que eso nos ayudó mucho a salir en otras crisis, como la de 2008, y creo que nos va a ayudar a salir ahora adelante.