Una jueza de EE UU aplaza una ejecución horas antes de la primera inyección letal

La muerte del supremacista blanco Daniel Lewis Lee se había programado para esta tarde en Indiana. El reo está condenado por haber matado a tres personas de una misma familia en 1996. Iba a ser la primera ejecución federal

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La muerte del preso Daniel Lewis Lee estaba prevista para el lunes 13 de julio, después de varios aplazamientos provocados por la epidemia de covid-19. El criminal, un supremacista blanco, aguardaba la inyección letal en el corredor de la muerte de Terre Haute, una prisión federal de Indiana.

Está condenado por el asesinato de tres personas de una misma familia en 1996, incluido una niña de 8 años. La muerte programada de Lee habría sido la primera ejecución federal en casi veinte años.

Pero una juez del distrito de Columbia, Tanya Chutkan, ha detenido el proceso a unas horas de tener lugar. La magistrada estima que la droga que planea usar el verdugo, pentobarbital, puede causar un edema pulmonar y una aguda sensación de ahogo, con lo que la sentencia violaría la prohibición de que un castigo cruel. Antes de eso Chutkan ya había resuelto que no concurren las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de los funcionarios de prisiones y, más importante, de los familiares de las víctimas que deseaban asistir.

Nancy Mueller fue asesinada por Daniel Lewis Lee en 1996
Nancy Mueller fue asesinada por Daniel Lewis Lee en 1996Earlene PetersonAP

Pero las instancias judiciales superiores habían desestimado sus objeciones. Ordenaron que la ejecución siguiera su curso. Las objeciones habían sido planteadas por algunos de los familiares, que amenazaban desde hace días con llegar al Supremo. La abogada de tres de los familiares, Baker Kurrus, comentó que «debido a que el Gobierno ha programado la ejecución en medio de una pandemia furiosa, estas tres mujeres tendrían que arriesgar sus vidas para viajar a través del país en este momento».

Representante legal de Earlene Branch Peterson, Monica Veillette y Kimma Gurel, Kurrus también aseguró que «mis clientes esperan que la Corte Suprema y el gobierno federal respeten su derecho a estar presentes en la ejecución y lo retrasen hasta que el viaje sea lo suficientemente seguro como para que sea posible».

En el crimen que acabó con la vida de William Frederick Mueller, su esposa, Nancy, y su hija, Sarah, de ocho años, en Arkansas, un 11 de enero de 1996, Lee, que entonces tenía 23 años, no estuvo solo: lo acompañaba Chevie Kehoe, condenado a cadena perpetua. Los dos delincuentes entraron en el hogar de Mueller, un conocido vendedor de armas, con la intención de robarle.

Sarah Powell fue asesinada por Daniel Lewis Lee en 1996
Sarah Powell fue asesinada por Daniel Lewis Lee en 1996Nancy MuellerAP

Cuando la familia Mueller, que no se encontraba en su domicilio en ese momento, regresó a su hogar, fue reducida, amordazada y torturada. Los delincuentes dispararon a sus víctimas con una pistola eléctrica taser, los asfixiaron con unas bolsas de plástico y arrojaron los cadáveres en un pantano. Sus cuerpos aparecieron medio año más tarde. Kehoe cumple su condena en la prisión de Florence High, en Colorado, y ha sido vinculado por varias personas con el atentado terrorista de Oklahoma City, cuando el 19 de abril de 1995 dos hombres, Timothy McVeigh y Terry Nichols, volaron un edificio federal, mataron 168 personas en hirieron a 680.

El terrorista Timothy McVeigh, por cierto, fue uno de los últimos presos federales ejecutados, en 2001. El último fue Louis Jones, en 2003, condenado por secuestrar y asesinar a una soldado. Lee, que ya estuvo envuelto en el asesinato de otra persona, fue captado por Chevie Kehoe para formar parte de un grupo nazi.

La madre de Nancy y abuela de Sarah Mueller, la señora Earlene Branch Peterson, se opone a la ejecución y considera, como muchos de los que siguieron el juicio en su día, que Lee, tuerto y cubierto de tatuajes, recibió una sentencia mucho más dura que Kehoe en base a que este último tenía una apariencia mucho más convencional, por más que fuera considerado como ideólogo y ejecutor principal de los crímenes.

«El Gobierno no está haciendo esto por mí», dijo la madre de Nancy en un vídeo, «no veo cómo ejecutar a Daniel Lee honrará a mi hija de ninguna manera. De hecho ensucia su nombre. Porque ella no lo querría y yo tampoco». Pero otros familiares no están acuerdo. Por el ejemplo el hijo de William Mueller, Scott Mueller, que ya ha explicado que le da igual si el reo es ejecutado o no.

Kehoe fue sentenciado a tres cadenas perpetuas consecutivas por los asesinatos de Mueller. Lee también fue condenado por su papel en los asesinatos, y fue condenado a muerte por el gobierno federal de los Estados Unidos, a pesar de las súplicas de clemencia de los miembros de la familia de los Mueller. Estaba programado que Lee fuera ejecutado el 13 de julio de 2020, pero en esa fecha, un juez de distrito de EE. UU. Bloqueó la ejecución, citando problemas legales sin resolver. Si es ejecutado, se convertirá en la primera persona en ser ejecutada por el gobierno federal de los Estados Unidos en casi dos décadas.

A falta de que el departamento de Justicia apele, y de que el Tribunal Supremo de EE UU se pronuncie Lewis Lee no recibirá la inyección letal.