La «manada» de 30 jóvenes contra una adolescente israelí

La violación grupal fue larga mientras los implicados hacían fila india para esperar su turno. La víctima -conocida de los agresores- colabora para identificar a los participantes

Día a día van saliendo nuevos detalles a la luz de la violación grupal que estremece a Israel desde la semana pasada, en la que 30 hombres, esperando su turno en fila india, violaron a una menor de 16 años intoxicada en un hotel de la sureña ciudad vacacional de Eilat. Las primeras pesquisas apuntan que la violación duró varias horas, tras la coincidencia de la versión de la joven –que expresó su voluntad de colaborar para esclarecer el caso- con las pruebas obtenidas en el lugar de los hechos.

El domingo, la Policía logró identificar y arrestar a 7 adolescentes de 17 años, sospechosos de participar en la agresión. Todos ellos, conocidos e incluso familiares entre sí, que conocían de antemano a la joven. Se sumaron así a otros dos adolescentes y dos adultos que ya fueron detenidos anteriormente. Se cree que uno de los mayores de 27 años es poseedor de las grabaciones del suceso. Hoy han localizaron a otros dos adolescentes implicados.

También arrestaron a una mujer sospechosa de pretender subir los vídeos a la red, y a la directora del “Red Sea Hotel”, acusada de alterar la investigación y de no evitar la violación grupal. “Ocurrió un crimen tremendo en sus narices y no hizo nada para evitarlo”, afirmó la Policía. Además, los agentes concluyeron que en el pasado el establecimiento no informó de posibles crímenes ocurridos en el lugar, o de venta descontrolada de alcohol a menores.

En grabaciones antiguas, se ve a grandes grupos de menores bebiendo con total libertad en el “lobby”, incumpliendo con la propia licencia comercial del negocio. Los investigadores hicieron las identificaciones basándose en un minucioso estudio de las cámaras de seguridad del hotel donde ocurrió la violación, junto a testimonios de trabajadores sociales de la zona.

Desde que a mediados de la pasada semana la prensa publicó el caso tras conocerse la denuncia, se han repetido a diario las marchas de condena y cortes de carreteras por todo el país. Además de exigir la condena penal, se ha abierto un debate social en Israel sobre la urgencia de reformar la educación ante los incesantes episodios de violencia machista.

En ayuntamientos como el de Jerusalén o en compañías privadas, se hicieron ayer parones parciales del personal en apoyo a la joven y exigiendo mayor inversión del gobierno para frenar la violencia de género.

Luciendo eslóganes de “¡No callamos!” o “te creemos”, una de las protestantes en Tel Aviv exclamaba megáfono en mano que “es inconcebible que de 30 hombres, nadie se detuviera a pensar que eso no está bien. Exigimos endurecer las penas, aprobar presupuestos públicos, enseñar educación sexual y, en sobretodo, pedimos un espacio público seguro”.