La salida de Requesens apunta una aproximación de un sector de la oposición al chavismo

El líder de Primero Justicia, Henrique Capriles, acudió el jueves al Helicoide para anunciar al diputado que saldría del calabozo de forma inminente. A cambio se estaría negociando su participación en las legislativas del 6-D

El 7 de agosto de 2018 Juan Requesens entró al Helicoide, la temida prision de la policía política de Nicolás Maduro, el Sebin. Había sido arrastrado fuera de su casa esa noche por agentes encapuchados quienes, violando la inmunidad parlamentaria del diputado electo para el período 2016-2021, golpearon a su familia y cumplieron la orden de detenerlo supuestamente por estar relacionado con el «inento de magnicidio» contra Maduro ocurrido tres días antes. Más de dos años después, Requesens ha salido del calabozo que lo vio enflaquecer, complicarse de salud y estar aislado de sus familiares en distintos momentos. Lo ha hecho sin libertad plena, snio para continuar en arresto domiciliario después de que agentes uniformados lo llevaron de nuevo hasta su casa durante la tarde del viernes 28.

«En horas de la mañana a él le permitieron hacer una llamada a su familia, y les dijo que había grandes probabilidades de que le cambiaran el sitio de reclusión. Nosotros mantuvimos la reserva hasta que no se materializara el asunto, que fue en la tarde», contó a LA RAZÓN Joel García, abogado del diputado.

Finalmente un vehículo atravesó la verja que mantiene encerrados a decenas de personas en el lugar ubicado al sur de Caracas, y salió con el diputado como pasajero directamente hasta Terrazas del Ávila, al extremo este de la capital. Allí lo esperaban sus padres, vecinos y otros amigos.

A su padre Juan fue el primero que abrazó, agradeciéndole haber asumido la lucha y la vocería por su caso. Más temprano, el médico había escrito en Twitter: «751 días de secuestro de mi hijo. La juez y fiscales son cómplices de violar sus derechos humanos por violar debido proceso. Régimen responsable de su integridad física. Libertad para él y resto de presos políticos. Fuerza hijo, te amo. No me rindo». A su madre, Requesens le pidió la bendición mientras ella soltaba lágrimas. Continuó con los abrazos, incluyendo al diputado Stalin González y al dirigente opositor Henrique Capriles, figuras claves para su excarcelación.

A su hermana Rafaela y otros familiares los saludó por videollamada. «Listo, hermana, te amo; dos años, hermana, pero seguimos para adelante», expresó a la cámara del teléfono móvil que la conectaba con quien está fuera del país. Así tuvo que hacer después, en privado, para saludar a su esposa e hijos, todos en el exilio desde que él cayó preso por la dictadura venezolana.

Para los niños habrá terminado «la misión» que cumplía su padre, a quienes nunca se les dijo que estaba en un calabozo sino cumpliendo un objetivo especial en favor del país, y podrán de nuevo conversar con él. Eso sí, mejor que la cámara no muestre que el diputado tiene custodia policial permanente dentro de su residencia, un apartamento.

Juan Requesens aún no es libre. Su abogado Joel García explica que sigue siendo un preso político, pero ahora al menos duerme en su cama. «A él le dijeron que se otorgó una medida cautelar por parte del tribunal que lleva su causa. Tenemos que esperar al lunes para entender las motivaciones. Para ese día está pautada una audiencia y allí la jueza tendrá que confirmar la decisión y explicar las razones. Nosotros habíamos pedido medidas cautelares sustituivas hace mucho tiempo y las ratificamos el 13 de marzo por la pandemia de coronavirus».

García detalla que el juicio aún sigue, aunque había estado paralizado desde marzo de este año. La sorpresiva reactivación ocurrió el 6 de agosto cuando se anunció que habría audiencia en tribunales, pero la policía política no concretó los traslados de los presos hasta los juzgados. Tampoco el 11 ni el 20 de agosto. El lunes 31 tocará hacerlo de nuevo. El abogado tiene amplia experiencia defendiendo presos políticos del chavismo. Y aunque no se aventura a ratificar que haya habido una negociación, pues «yo me ubico dentro de mi línea del derecho», recuerda cómo el tío de Juan Guaidó, Juan Joé Márquez a quien también defendió, le dieron casa por cárcel el mismo día que el régimen y la Asamblea Nacional opositora firmaron un acuerdo conjunto con la Organización Panamericana de la Salud para recibir ayuda humanitaria. «Son cosas que siempre ocurren cuando hay momentos álgidos. Pero en aquella ocasión el tribunal puso en el expediente que estaba respondiendo a una solicitud de medida cautelar». Lo mismo cree que ocurrirá en esta ocasión con Requesens.

Pero negociación hubo. Fuentes informaron a LA RAZÓN que el jueves 27 de agosto Henrique Capriles visitó al diputado Requesens en El Helicoide para supuestamente anunciarle su salida del calabozo era inminente. Ello formaría parte de esfuerzos de un sector moderado de la oposición, con respaldo internacional, que busca destrancar el juego político venezolano. La salida de Requesens del calabozo sería consecuencia de unas conversaciones que incluyen la exigencia de excarcelar a supuestamente un centenar de presos políticos de toda índole, comenzando por los más emblemáticos. A cambio, el régimen busca que sectores opositores validen las elecciones parlamentarias que convocó para finales de año y que han sido desconocidas de antemano por el sector que lidera Juan Guaidó, presidente del Parlamento y reconocido por casi 60 países como presidente encargado del país.

Pero la actitud del chavismo gobernante no es monolítica. Cuando aún la conversación en torno a la excarcelación de Requesens estaba fresca, el también diputado Armando Armas denunciaba que funcionarios de Contrainteligencia Militar asaltaban su residencia en el oriente del país, y se llevaban detenida a su madre Nidia Cuartin. «Esbirros de la narcotiranía están allanado la casa de mi madre en este preciso momento en Lechería, Anzoátegui. Cualquiera cosa que le suceda a mi familia será responsabilidad de Maduro, Diosdado y secuaces», denunció en Twitter el diputado por Voluntad Popular, el partido de Guaidó.