Las sorprendentes pistas halladas en Portugal del abogado del sospechoso del caso Madeleine

Friedrich Fuelscher dijo que Brueckner “podría cuidar a mi perro, pero no le dejaría cuidar de mi hija"

Friedrich Fuelscher es el abogado de Christian Brueckner, el principal sospechoso de secuestrar y matar a Madeleine McCann en mayo de 2007, tras secuestrarla de un apartamento de la localidad de Praia da Luz. Para Fuelscher no está siendo fácil hacer su trabajo. Recibe amenazas de muerte por hacer su trabajo, defiende la inocencia de su cliente, se niega a revelar sus conversaciones con Brueckner y alabó el trabajo de Scotland Yard, pero dijo que el de la fiscalía alemana deja mucho que desear.

En una entrevista concedida al diario “Mirror”, insistió en la inocencia de su cliente, confesó un viaje secreto a Portugal la semana pasada en el que logró datos importantes pero matizó que no confía lo suficiente en Brueckner como para dejarle a cargo de su hija (si la tuviera). En esta línea, añadió, “podría ser mi cuidador de perros, sí, pero debido a su historial no le dejaría cuidar de mi propia hija”.

Fuelscher se ha metido de lleno en uno de crímenes sin resolver más mediáticos de la historia y confesó que la semana pasada voló al Algarve. "He estado en Portugal para investigar por mí mismo. Fui a comprobar varias cosas y a visitar el lugar de los hechos. Claramente fui con la mente más abierta que los investigadores e intenté sacar mis propias conclusiones sobre las fuentes de información disponibles, como por ejemplo, los archivos de la investigación portugueses”.

En este sentido, afirmó que descubrió información completamente nueva que planea revelar en las próximas semanas. “No puedo decir qué es, pero es grande. Ciertamente me sorprendió”, dijo a “Mirror”.

Desde que fue contratado por Brueckner, condenado por poseer imágenes de abuso sexual infantil, violación y tráfico de drogas, Fuelscher dijo que su vida había cambiado: "No duermo tan bien como antes. He recibido amenazas, muchas, algunas de ellas de muerte. Algunas de ellas han sino on line y por teléfono. He presentado cargos contra algunos de ellos. También me han dicho que mi vida está en peligro por investigar el caso de Madeleine McCann”.

Brueckner, de 43 años, se encuentra actualmente en régimen de aislamiento en una prisión del centro de Kiel y no puede mezclarse con otros presos debido a las amenazas de sus compañeros de prisión. “Tengo derecho a ir a visitarlo, pero solo entro cuando tengo algo que discutir con él. Pero no puedo, y no quiero compartir lo que mi cliente me ha dicho”, explicó Fuelscher.

Sobre la investigación, Fuelscher elogió sobremanera el profesionalismo que Scotland Yard ha demostrado en todas sus investigaciones, pero criticó a las autoridades alemanas en Braunschweig. Por lo que he visto ahora, alabo al equipo de investigación británico y ciertamente creo que tienen buenas razones para seguir tratando esto como una investigación de personas desaparecidas".

“Pero de los fiscales alemanes todavía no he recibido un solo expediente en relación con este caso. Eso es extremadamente inusual. No sé por qué no me han trasladado nada. La fiscalía solo está haciendo preguntas en una dirección. Creo que un caso similar como este será difícil de encontrar. No es comprensible cómo una fiscalía puede acercarse repetidamente a los medios de comunicación y hacer declaraciones en las que dicen que están firmemente convencidos de que Christian B es el responsable de los hechos y que mató a la niña, pero luego al mismo tiempo dicen que no tienen la evidencia crucial. Esto es para mí una contradicción en sí misma”, ", lamentó.

Fuelscher afirmó que algunos artículos en la prensa británica y alemana habían sido inexactos, particularmente en relación con la condena de Brueckner por la violación de un pensionista estadounidense en Praia da Luz dos años antes de que Maddie desapareciera. “Uno de los errores que ha cometido la gente es decir que hay una película de la violación del jubilado que no es cierta”, dijo. “Y la fiscalía está utilizando dos testigos muy dudosos para ayudar en su caso”.

Brueckner, que actualmente cumple una condena de un año y nueve meses por tráfico de drogas, está apelando el veredicto de violación y es objeto de un complejo fallo judicial del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que se dará a conocer el próximo jueves.