Guaidó pide a Europa que fije cuáles son las condiciones para ir a elecciones en Venezuela

El presidente interino, reconocido por 60 países entre ellos España, pide claridad para no afianzar a la dictadura

Faltan 81 días para que en Venezuela se lleve a cabo el evento electoral que convocó el régimen de Nicolás Maduro para supuestamente escoger una nueva Asamblea Nacional. La Constitución venezolana dicta que la vigencia del actual Parlamento termina el 5 de enero de 2021, pero lo que ocurre en el país petrolero va más allá de lo que está impreso en las leyes.

Para el 6 de diciembre está pautada la realización de unas elecciones parlamentarias en las que la oposición mayoritaria no participará, en protesta por las condiciones no democráticas planteadas, y que de entada no cuentan con el reconocimiento de Estados Unidos, la Organización de Estados Americanos y la Unión Europea.

Las posiciones políticas se han mantenido hasta ahora inamovibles entre, al menos, cuatro sectores. Por un lado el chavismo dice que los comicios se darán “como sea” en diciembre. Nicolás Maduro insistió la última semana en que habrá elecciones “llueve, truene o relampaguee”, frente a las demandas no solo opositoras sino académicas que han alertado sobre las consecuencias sanitarias de hacerlas en pandemia.

Por el otro, está la oposición mayoritaria, la que encabeza Juan Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional y reconocido como mandatario interino del país por casi 60 países. “No vamos a reconocer ese fraude porque no hay condiciones. No estamos dispuestos a convivir con la dictadura, vamos a luchar por la democracia”, dijo este martes el líder opositor.

Además comentó que cualquier cosa que no sea una elección plenamente democrática terminaría beneficiando al régimen, y de allí la importancia de establecer un cronograma electoral que incluya votaciones para renovar el parlamento pero que también incluya unas presidenciales. No dijo, como no lo ha hecho hace meses, que estas deberían ser “sin Maduro”.

En el abanico de grises entre ambas posturas, se ubican opositores como el excandidato presidencial Henrique Capriles que ha dicho se deben acordar mejores condiciones electorales y pensar en posponer las elecciones en vista de la pandemia. El ex gobernador de Miranda ha dicho no apoyar las intenciones de extender el mandato parlamentario y ha calificado al gobierno encargado de Guaidó como una fantasía.

Pero su postura está casada con la presencia de observadores internacionales, particularmente europeos. Capriles ha dicho que si Maduro no cede, “se quedará solo”. Sus candidatos para las parlamentarias no han sido ratificados, como amenaza de retirarlos del proceso si nada cambia.

Posición distinta tienen otros opositores reunidos en la llamada “mesita” de diálogo con el régimen, y quienes han manifestado que hay que votar aun con las actuales condiciones y sin observadores pues “lo importante es la cantidad de electores en las mesas”, dice Claudio Fermín, candidato de ese sector.

Sin tiempo para enviar a observadores

Europa ha dicho a través de un portavoz -y previo a la reunión del Grupo Internacional de Contacto de esta semana- que no hay tiempo para desplegar una misión oficial ni suficientes condiciones democráticas. Ese mismo día, el Gobierno alemán reiteró que solo considerará válidas unas elecciones que sean “justas, libres y veraces”.

Este lunes, la ministra de Asuntos Exteriores española, Arancha González Laya, destacó que España está dispuesta a reconocer unas parlamentarias en Venezuela siempre y cuando exista un “espacio, por pequeño que sea” de garantías democráticas.

Ayer, Juan Guaidó respondió diciendo que “el gran rol de Europa es fijar posición en cuáles son las condiciones mínimas para convocar un proceso que aproxime soluciones, y no sea usado por la dictadura para estabilizarse”.

Insistió en las que ha planteado la coalición que lo respalda: un Consejo Nacional Electoral nombrado por el Parlamento y no impuesto por el Tribunal Supremo chavista, garantizar el derecho a elegir y ser elegido -incluyendo a los electores en el exterior-, la devolución de los partidos políticos que fueron robados judicialmente, una observación internacional amplia y un cronograma electoral transparente.

Mientras el debate continúa, hay una realidad al frente: ¿se puede reconocer al gobierno interino de Guaidó más allá de enero 2021 cuando debería terminar su legislatura? Washington ha dicho que lo hará “hasta que cese la usurpación” de Maduro en el poder. En Bruselas no se piensa igual.

“La UE no quiere validar unos comicios sin condiciones pero tampoco hay apetito para reconocer activamente la Asamblea Nacional sin elecciones”, opina Michael Penfold, profesor de la Universidad de Columbia. Cree que Bruselas podría plantear enviar una comisión de expertos para sugerir mejoras “sin que ello implique una misión de observación”, mientras Maduro pudiera esperar a ver cómo evoluciona la competencia Trump-Biden en EEUU para definir qué hará con el 6 de diciembre.