La juez Bárbara Lagoa, candidata de Trump al Supremo, fue abogada de la familia de Elián González

La magistrada de origen cubano formó parte del grupo de abogados que representó sin cobrar a la familia del niño de 5 años hallado solo en una balsa procedente de Cuba

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este lunes que nominará a una nueva jueza para el Tribunal Supremo este viernes o sábado para ocupar la vacante dejada por la jueza Ruth Bader Ginsburg -fallecida el pasado viernes a los 87 años- y que ha reducido su lista de candidatas a cinco, aunque no las identificó.

Trump explicó durante una entrevista telefónica con la cadena Fox News que quiere esperar a que concluyan los funerales de Ginsburg para anunciar quién quiere que la sustituya. “Creo que será el viernes o el sábado, porque queremos mostrar nuestros respetosa la juez Ginsburg”, afirmó el presidente.

Pese a que la favorita en la lista de Trump es Amy Coney Barrett -una magistrada conservadora de apenas 48 años-, otra jueza que tiene muchas posibilidades de sentarse en la silla vacante de Ginsburg es Bárbara Lagoa, de 52 años e hija de exiliados cubanos de Miami. Se trata de la primera mujer hispana nombrada por la Corte Suprema de Florida, lo que ayudaría a Trump a contar también con el apoyo de un voto que es cada vez más popular.

Lagoa formó parte del grupo de abogados que representó sin cobrar a la familia de Elián González en Miami, en el famoso caso por la custodia del entonces niño de 5 años que fue hallado solo en una balsa procedente de Cuba, a pocos kilómetros de Fort Lauderdale. Fue una auténtica batalla legal en la que se luchó para que el menor permaneciera en Estados Unidos.

Asimismo, la jueza también es miembro de la Corte de Apelaciones de EEUU para el Onceavo Circuito y recientemente apoyó a la mayoría judicial que dictaminó una ley en Florida para que las personas con antecedentes penales por delitos graves no sean elegibles para votar en ese estado, a no ser que paguen sus multas y tarifas judiciales.

La decisión de Trump de nominar de inmediato a una sustituta de Ginsburg ha generado polémica, porque la veterana jueza progresista dejó escrito, antes de morir, que su “deseo más ferviente” era “no ser reemplazada hasta que haya un nuevo presidente”, tras los comicios.