Alemania espera una marcha atrás a la salida de las tropas americanas

Trump anunció de forma unilateral el repliegue de 9.500 soldados del país aliado

Tropas estadounidenses en una imagen de archivo en la base alemana de GrafenwoehrFILIP SINGEREFE

Poco después de conocerse la victoria del nuevo presidente estadounidense, el demócrata Joe Biden, la canciller alemana Angela Merkel lo felicitaba en un comunicado en el que aludía a la «amistad transatlántica» que une a ambos países, hasta ahora, aliados. La relación de ambos países durante el mandato de Trump fue tensa, entre otros temas, por la cooperación militar. A mediados de junio el hasta ahora presidente estadounidense Trump anunciaba a través de Twitter que tenía la intención de retirar miles de soldados norteamericanos que están destinados a Alemania porque, según él, el país no destinaba lo suficiente a su presupuesto de defensa. La fragilidad de la OTAN quedaba al descubierto una vez más. Si la elección de Biden irá en el sentido de reforzar la cooperación en materia militar con los países europeos, no está nada claro. El demócrata aseguraba en una entrevista el jueves pasado que, tras su elección, llamaría a todos los jefes de la OTAN para asegurarles que «pueden contar con América». Ahora bien, la reclamación de destinar un 2% del PIB a defensa de la Organización no es nueva, ya con el anterior presidente Obama ésta estaba sobre la mesa y varios países, entre ellos Alemania, Italia o España, no parecen dispuestos a cumplirlo. La pujanza de la nueva potencia China, de sus numerosas relaciones comerciales con miembros de la OTAN, a la vista del cerco militar que EEUU ha ido creando al país en el Mar de China Meridional agravan aún más la situación y la necesidad de ser de la Alianza Atlántica.

Tras conocerse la noticia de la victoria de Biden, el primero en Alemania en mencionar el tema de las tropas americanas fue el Ministro-Presidente de Baviera, Markus Söder, del socio de gobierno de Merkel, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU). Söder se mostró «aliviado» de que Biden ganase las elecciones y aseguró que espera que las tropas que se encuentran en Alemania, buena parte de las cuales está destinado en su estado, permanezcan en el país. Söder aseguró que las tareas de Europa y los EEUU son «comunes» y entre ellas se encuentran «el cambio climático, grantizar la paz y el mantenimiento de la democracia». El anuncio de Trump en junio también tomó de imprevisto a las regiones en las que las tropas americanas vivían hasta ahora. El alcalde del pueblo bávaro Vilsek, Hans-Martin Schertl, del pequeño partido conservador Freie Wähler (electores libres, en español), aseguraba ayer al diario online Onetz que espera que con el nuevo presidente «el estado de cosas permanezca como está». En su pueblo viven 4.500 soldados americanos y 9.000 familiares de éstos, lo que supone el mayor emplazamiento de tropas de EE UU en toda Europa. Un número de personas mayor al del propio pueblo que tiene poco más de 6.000 habitantes. Las pérdidas económicas, pero también de «intercambio cultural» serían incalculables para la región. En otros lugares, sin embargo, las alcaldías se pusieron manos a la obra a planificar el qué hacer en los edificios hasta ahora ocupados por las tropas. En Anschbach, otra ciudad bávara, contaban con la devolución del terreno del cuartel estadounidense y habían planeado para 2021 comenzar la construcción de un campus digital, así como viviendas. El alcalde del pueblo, Boris-Andre Meyer, del partido de la izquierda Die Linke aseguraba que «el terreno bloqueado por las tropas del ejército americano es muy valioso». Por otra parte, antes del anuncio de Trump, el Pentágono tenía un plan de ahorro ya desde 2015 en el que contemplaba cerrar quince bases americanas, la mayoría de ellas pequeños puntos de apoyo, en Alemania y Reino Unido. El Mando Europeo de Estados Unidos (EUCOM), con sede en Stuttgart, comenzó a revisar dicha estrategia en 2017 y aseguraba a principios de noviembre en un comunicado que tendrá que calcular el valor antes de devolverlos.

La Ministra Defensa alemana Annegret Kramp-Karrenbauer, del partido de Merkel, la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) se mostraba en junio tras el anuncio de Trump sorprendida y aseguraba que había tenido noticia a través de la red social. La Ministra dio a conocer también los planes del ejército alemán de reemplazar los famosos tornados que están anticuados y dan muchos problemas técnicos por aviones del fabricante Boeing capaces de transportar bombas nucleares del tipo de las que EEUU almacena en Alemania, en lo que era una respuesta indirecta al anuncio de Trump. El socio de coalición del gobierno, el partido sociáldemócrata SPD reaccionaba al anuncio de Trump pidiendo una paralización de la cooperación en materia de ventas de armamento entre ambos países que no llegó a producirse. La oposición, tanto los verdes de Die Grüne como la izquierda de Die Linke pedían una salida, en todo caso, de dicho armamento del país. Atención porque el partido verde sube y podría ser socio de gobierno de la CDU, ya sin Merkel en el gobierno, en 2021. Ahora bien, los verdes en pasadas experiencias de gobierno y en materia militar decepcionaron ampliamente a sus electores.