La radiación de microondas, el origen de las misteriosas enfermedades que sufrieron los diplomáticos de EE UU en Cuba y China

Un grupo de científicos ha investigado los extraños síntomas que sufrió el personal diplomático estadounidense en las embajadas en La Habana y China

Automóviles pasan frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana (Cuba)
Automóviles pasan frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana (Cuba)Ernesto MastrascusaEFE

Un nuevo informe de un comité de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos ha hallado las causas de las misteriosas enfermedades que padecieron los diplomáticos estadounidenses tanto en Cuba como en China. Según los científicos, la radiación de microondas “dirigida” sería la causa de los males que sufrió el personal diplomático de las embajadas de EE UU en Cuba y China.

El estudio, encargado por el Departamento de Estado y publicado el sábado, es el último intento de encontrar una causa de las misteriosas enfermedades que comenzaron a surgir a finales de 2016 entre el personal estadounidense en La Habana.

Durante 2016 y 2017, al menos 26 diplomáticos destinados en el país caribeño empezaron a tener síntomas como mareos, zumbidos en los oídos, vértigos, dolores de cabeza o fatiga, que posteriormente según estudios médicos fueron relacionados con leves lesiones cerebrales. Al principio se pensó que se trataba de ataques acústicos.

El incidente tensó las relaciones entre Estados Unidos y Cuba después de que varias investigaciones fueran incapaces de encontrar la causa de estas lesiones que en su momento se temía que fueran causadas por ‘ataques sónicos’ contra el cuerpo diplomático del país norteamericano. Posteriormente, un grupo de diplomáticos en China experimentó síntomas similares.

Según recoge la agencia AP, el estudio averiguó que “la energía de radiofrecuencia pulsada y dirigida parece ser la explicación más plausible” de los síntomas que incluyen presión intensa en la cabeza, mareos y dificultades cognitivas. Encontró que esta explicación era más probable que otras causas consideradas anteriormente, como enfermedades tropicales o problemas psicológicos. El estudio no nombró una fuente de energía y no dijo que se produjo como resultado de un ataque, aunque sí señaló que la investigación previa sobre este tipo de lesión se realizó en la ex Unión Soviética.

En su informe, el comité de 19 miembros señaló que enfrentó desafíos importantes al tratar de llegar al fondo del misterio médico. Entre ellos, no todos reportaron los mismos síntomas y la investigación de la Academia Nacional de Ciencias no tuvo acceso a todos los estudios previos sobre las enfermedades, algunas de las cuales aún están clasificadas.

“El comité encontró estos casos bastante preocupantes, en parte debido al papel plausible de la energía de radiofrecuencia pulsada dirigida como mecanismo, pero también por el sufrimiento y la debilidad significativos que se han producido en algunas de estas personas”, indicó por su parte el presidente del comité, David Relman, profesor de Medicina de la Universidad de Stanford. “Nosotros, como nación, debemos abordar estos casos específicos, así como la posibilidad de casos futuros con un enfoque concertado, coordinado e integral”.

Los autores del estudio no han podido probar que el uso de la energía microondas dirigida fuera realizado de manera deliberada, pero alertan de las implicaciones que podría tener este descubrimiento.

“La mera consideración de este escenario eleva las preocupaciones sobre un mundo con actores malévolos desinhibidos y nuevas armas para causar daños a otros”, dice el texto.

China ya ha usado este tipo de armas de microondas también. Es más, recientemente, los soldados indios sufrieron este tipo de ataques por parte de las fuerzas chinas.