¿Por qué los perros “anti-covid” tienen una eficiencia cero?

Ridículo en Italia: detectan 15 escolares infectados y todos dan negativo en los test posteriores

Entrenamiento de un perro detector en La Escuela Cinológica  de la Defensa ( ECIDEF)
Entrenamiento de un perro detector en La Escuela Cinológica de la Defensa ( ECIDEF)Emer Iglesias

En la provincia italiana de Tirol del Sur las autoridades anunciaron la semana pasada a bombo y platillo que ya estaban listos los perros preparados por expertos adiestradores para detectar a personas infectadas de covid. Para probar su efectividad, los introdujeron en diferentes escuelas de Bolzano, pero el resultado es nefasto: los canes marcaron el primer día a cinco niños y el segundo a 10 como positivos, los test posteriores dieron todos negativos.

La preparación de estos perros le ha costado a la Autoridad Sanitaria del Tirol del Sur un total 150.000 euros. Durante meses los animales, perros expertos detectores en activo para la búsqueda de explosivos y drogas, fueron entrenados para un procedimiento muy específico como es detectar con su olfato la presencia de coronavirus en las mascarillas usadas por humanos.

La prueba de fuego para poner a prueba su entrenamiento se desarrolló dentro de los edificios escolares de la Escuela Secundaria Científica y del Instituto Técnico para Topógrafos en lengua alemana “Peter Anich” en Bolzano.

Todas las mascarillas que llevaban puestas los alumnos se depositaron en unas bandejas de cartón. Los perros rastrearon con su nariz una por una todas las mascarillas, y en caso de sospecha de Covid-19, se agacharon o golpearon el contenedor. Tras olfatear las cajas los perros entrenados marcaron el primer día cinco mascarillas infectadas y diez el segundo. Posteriormente los estudiantes se sometieron voluntariamente a una prueba de antígenos y todos dieron negativo, ni un perro había acertado en su detección.

Antes de “pasar” esta prueba, el coordinador del proyecto denominado “perros moleculares anti-Covid”, Patrick Franzoni, destacó la importancia de poder evaluar a un gran número de estudiantes en poco tiempo y anunció que el objetivo era entrenar a otros 18 perros las próximas semanas para este propósito en todo el Tirol del Sur. Ahora, tras estos resultados, el proyecto está en el aire.

La preparación a marcha forzadas de perros para olfatear a posibles personas infectadas de covid-19 es algo muy cuestionado por los expertos, tanto del mundo científico como del adiestramiento canino. Aunque en distintos puntos de Europa se anunciaron proyectos de este tipo, pero por ahora, los resultados nunca fueron definitivos.

En el momento más crítico de la pandemia, cuando los muertos se contaban por miles, se cerraban las fronteras y la escasez de medios para tratar a los enfermos o detectar a los infectados invadía a gobiernos y sistemas sanitarios, la cuestión de adiestrar perros para detectar Covid-19 se puso sobre la mesa en diferentes países con proyectos más inciertos que esperanzadores. Mientras que algunos países se han lanzado a proyectos ambiciosos para detectar la enfermedad a masas de población de inciertos resultados, expertos y científicos lo ponen en duda, o por lo menos, en cuarentena.

La capacidad olfativa del perro, con 300 millones de receptores olfativos frente a los seis de los humanos, es lo que hace que estos animales sean una ayuda eficaz y rápida para la detección de numerosas sustancias o enfermedades. Esto último es lo que ha llevado a algunos países a pensar en los canes como posibles detectores del SARS-CoV-2, virus que provoca el coronavirus.

Si bien es cierto que el perro no tendrá problema alguno para diferenciar un olor de otro, las dificultades en este tipo de trabajo son varias como dictaminar si realmente la Covid-19 (la enfermedad que provoca el SARS-CoV-2) da un olor característico o cómo trabajar sin poner en riesgo la salud de muchas personas, entre otras. Veamos cada una.

1 ¿La Covid-19 da algún tipo de olor específico?

En este punto los científicos no se ponen de acuerdo. Reconocen sin tapujos que no está claro si Covid-19 es detectable o no en el olor corporal de una persona. Los que se han lanzado a entrenar perros se basan en que otras afecciones respiratorias sí que dejan un olor específico.

De hecho, ningún científico, ni nadie relacionado con la Organización Mundial de la Salud, ha podido confirmar que esto sea así, lo que pone en entredicho que algún perro pueda olerlo cuando no sé sabe ni qué olor tiene que aprender a detectar.

“Yo no dudo de la capacidad de discriminación de los perros por olor, esa capacidad es innata, pero en el tema del coronavirus no se sabe ni qué código de olor hay que enseñarles, sería viable, pero a muy muy largo plazo. Primero la comunidad científica tendría que descubrir el olor y establecer unos protocolos muy claros de actuación, y eso sin contar con que el SARS-CoV-2 no mute”, indica, Marcos Fernández, de Etocan, especializados en perros detectores.

2 ¿Se puede determinar lo que huelen los perros?

En un programa de entrenamiento con pastores alemanes y malinois de la Escuela Nacional de Veterinaria de Alfort, y desarrollado en Córcega (Francia), ya se afirma que son capaces de detectar el coronavirus. Aquí los perros de la brigada de bomberos de Seine-et-Marn olieron uno 50 hisopos colocados debajo de las axilas de sujetos infectados con Covid-19, frente a otros de sanos.

El líder del ensayo, el profesor Dominique Grandjean, señala que “Donde estamos hoy, podemos decir que hay un olor específico en el sudor de las personas que son positivas para Covid, por lo que son portadores del virus”.

También en Helsinki, Finlandia, investigadores de las Facultades de Medicina Veterinaria y Humana aseguran haber entrenado ya a perros que detectan Covid-19. Lo que han hecho los perros es diferenciar unas muestras limitadas de orina de pacientes con Covid-19 de otras de individuos sanos. Los científicos que realizan el estudio reconocen que ahora se “necesita aclarar qué identifican los perros en las muestras de los pacientes y cuánto tiempo permanece el olor”.

3 ¿La orina o el sudor tienen realmente restos del virus?

También está en el aire si en la orina o en el sudor hay realmente restos del virus. Tanto la Organización Mundial de la Salud como las distintas asociaciones urológicas (European Association of Urology y la Asociación Española de Urología) han anunciado que su presencia en la orina es excepcional.

Una revisión sistemática de 33 artículos científicos realizados sobre la existencia de Covid-19 en orina de 1.870 pacientes en los que se realizaron pruebas de orina a 430 desde el inicio de la enfermedad y hasta 52 días después, concluye que menos de cuatro de cada cien pacientes con coronavirus presentan restos en su orina. Así mismo la OMS insiste en que en el sudor no hay ningún virus; esta secreción corporal está compuesta por agua, glucosa, urea, ácido láctico y minerales y el SARS-CoV-2 no vive en ella, lo que da poco valor científico a los entrenamientos con perros que trabajan con este tipo de muestras.

4 ¿Cómo saber si el olor viene o no de otra patología?

La Covid-19 está unida a otras patologías respiratorias con más agentes causantes como son otros virus, bacterias y hongos. Esto implica dos cosas: una que habría que trabajar con más agentes patógenos para, antes o después, hacer una discriminación y conseguir que el perro tenga una alta especificidad a la hora de detectar Covid19, y otra que el supuesto olor puede verse contagiado por el de alguna otra patología y que los perros den falsos positivos como la espuma.

5 ¿Sirve para algo una muestra inactivada?

La bióloga del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, y experta en detección, Pilar Bustos, indica que la preparación de un perro para detectar el Covid-19 es inviable “porque para tener muestras manipulables para hacer una asociación de olor sin que haya riesgo para el guía se necesita que la muestra esté inactivada, y ya se cambiaría una condición respecto a la situación real que el perro debe oler que es difícil de solventar”.

Bustos insiste en que las muestras son la primera barrera. “Lo primero es saber qué olor se va a asociar, si muestras de pacientes infectados o muestras con el virus inactivado. Lo más seguro a nivel sanitario es la segunda opción. Pero ¿estamos seguros de que el olor será el mismo que en muestras con el virus activo? Para saberlo antes o después habría que verificarlo y ello implica exponer al perro a muestras con el virus activo”.

Iosu Méndez, referente en la detección deportiva con perros, hace hincapié en el desconocimiento que hay de este virus, “no creo que sea el momento por falta de medidas técnicas y conocimiento del virus a la vez que necesitaríamos un tiempo de entrenamiento para llegar a conseguir una fiabilidad del 100%, sin olvidar que exponemos a los guías a un posible contagio”.

6 ¿Cómo garantizar la seguridad de perro, guía y equipo?

La bióloga del CSIC matiza que estas muestras no se pueden manipular en cualquier lugar, sino que precisan de laboratorios adaptados cuyo acceso está restringido y requiere de normas de seguridad como el uso de EPIs, que hasta el momento no existen adaptados a perros. Para el caso de que los hubiera, “antes de empezar con el entrenamiento de detección propiamente dicho, habría que hacer un gran trabajo de habituación del perro a llevar los EPIs”

En estos casos sería necesario realizar desinfecciones del perro a la entrada y salida del área de trabajo, “y hay que pensar en el riesgo de tanta desinfección química para la salud del perro”, matiza Bustos.

7 ¿El olor de un asintomático es igual que si hay síntomas?

En principio la mayor utilidad que se espera conseguir con un proyecto de este tipo de perros es a modo de “test rápido” por ejemplo en aeropuertos o zonas de aglomeración. Según Bustos, “la biología no está de nuestra parte ya que si alguien es asintomático es porque el virus no afecta al metabolismo celular de la misma forma que lo hace en una persona con síntomas, de modo que volvemos al origen de todo ¿qué olor vamos a asociar?”, la primera dificultad de estos proyectos.