África

Un pozo para Kambrembo

¿Como se vive sin agua? En una pequeña aldea de Kenia viven más de 1.200 personas que nunca han tenido acceso a agua potable. Los niños de la escuela pública acuden cada día al río contaminado a llenar su garrafas. Madelaine dedica casi una hora para poder servirse un vaso de agua limpia

¿Como se vive sin agua? En la aldea de Kambrembo, en Kenia, viven más de 1.200 personas que nunca han tenido acceso a agua potable. Los niños de la escuela pública acuden cada día al río contaminado a llenar su garrafas. Madelaine dedica casi una hora para poder servirse un vaso de agua limpia.

Hay datos que golpean como puñetazos. Más de 1.000 niños mueren al día por no tener acceso a agua potable. Y entretanto está lo demás, incluso las risas. En Kambrembo, una pequeña aldea de la provincia de Kisumu en Kenia, Madelaine dedica casi una hora para poder beber un vaso de agua que no sea un riesgo para su salud.

Madelaine, en su casa de Kambrembo
Madelaine, en su casa de Kambrembo FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón

El tiempo que invierte en sacarla de un pequeño pozo, excavado en el suelo que circunda su vivienda, y hervirla en un cazo de metal que parece de otra época, en un fuego improvisado con pequeñas ramas de acacia, y así eliminar las bacterias. Antes de ese vaso de agua hay que limpiar la mugre. Solo con sus manos y el agua recién hervida. Si le preguntas si es duro te dirá que no. Es lo que tiene que hacer. Siempre lo ha hecho, no ha conocido otra cosa. Y sonríe.

Los niños de la escuela pública van todos los días al río Enzoya a coger agua.
Los niños de la escuela pública van todos los días al río Enzoya a coger agua. FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón

Los niños de la escuela van al río casi todos los días a por agua. Es un paseo agradable y que transcurre entre juegos y una sensación de absoluta libertad. Una caminata, descalzos muchos de ellos, sobre la arena rojiza que cubre los 300 metros que hay hasta el río Enzoya que interrumpe el camino, y que a veces oculta cocodrilos, como el que alguna vez se llevó a alguno de ellos para ya no volver. Pero van a por agua y sonríen.

Kambrembo, aldea de la Provincia de Kisumu en Kenia en la que viven 1.200 peronas que nunca han tenido accedo a agua potable
Kambrembo, aldea de la Provincia de Kisumu en Kenia en la que viven 1.200 peronas que nunca han tenido accedo a agua potable FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón

Y vuelven cargando la garrafas sobre sus cabezas a verter el líquido en los depósitos que hay en el terreno que rodea los viejos barracones que conforman el colegio de esta pequeña aldea. Y lo que sale de los pequeños grifos de esos depósitos no se puede beber. Lo que se reservan en sus garrafas tampoco, sin embargo algunos beben de ellas antes de empezar la clase porque hace calor, y porque los niños necesitan agua, así que dan pequeños tragos de esos recipientes descoloridos.

Los niños de la escuela pública van todos los días al río Enzoya a coger agua
Los niños de la escuela pública van todos los días al río Enzoya a coger agua FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón

Unos escupen el agua, y solo se enjuagan la boca como para calmar la sed, pero la sed sigue ahí hasta que en algún momento puedan quitársela. Otros no pueden resistirse a tragarla. Y luego están los baños sucios porque no hay agua. Y el olor. Y otra vez las risas, y el fútbol después de clase, que trae más sed, y después rezan para pedir agua, pero siguen las sonrisas, y mañana volverán al río.

Y entre medias, otros hacen una zanja y construyen un pozo con el dinero que ha conseguido Ken, un norteamericano que dicen que tiene el corazón demasiado grande. Varios niños y niñas se acercan después del cole con curiosidad. A más de 100 metros de profundidad hay agua limpia.

Niños de la escuela pública
Niños de la escuela pública FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón

La ONG WATER is LIFE está haciendo un pozo. Un pozo del que brotará agua potable y seguridad. Porque tú vas a allí preguntándote cómo pueden, no solo por agua, también por lo demás, y al llegar, ves que pueden a pesar de todo. Y que tú no podrías. Y te preguntas por la alegría y las risas. Y el tiempo. Qué hacemos con el tiempo y qué hacen ellos con el suyo.

Los niños de la aldea acuden al nuevo pozo de agua potable construido por la ong WATER is LiFE
Los niños de la aldea acuden al nuevo pozo de agua potable construido por la ong WATER is LiFE FOTO: ©Gonzalo Pérez Mata La Razón

“No son ignorantes y no creo que les debamos convertir en inglesitos”, le decía Redford a Streep en Memorias de África. ¿Cuánto puede enseñar una sociedad que ha fracasado en las grandes cuestiones?. Podemos llevarles agua, pero la duda es si podemos llevarles algo más. De vuelta, escuchas el ruido, o ahora el silencio, y la incertidumbre. Y dudas si el bienestar era la seguridad o era la libertad, esos dos imposibles que nos han dicho que no pueden ir unidos, y qué hacer con el tiempo. El paseo al río, las risas. El salir a por agua aunque esté el cocodrilo. O dejar de hacerlo porque está. Y todo lo que ya no esperamos porque ahora dicen que el mundo no volverá a ser el mismo. Es posible que la situación sea peor en otros sitios. Kambrembo es solo una aldea sin agua potable. Como si fuera poco. Y uno va a allí pensando en el sufrimiento y la tristeza y Madelaine te dice que no es duro. Y tú, de vuelta, escuchas el ruido otra vez. O ahora el silencio. Pero no escuchas las risas.