Marruecos evita una acción suicida yihadista contra los fieles de una iglesia en Francia

Se trataba de un atentado en el que los que estuvieran en el templo serían degollados y mutilados

Imágen del templo de Notre Dame en Niza, tras el atentado del año pasado EFE
Imágen del templo de Notre Dame en Niza, tras el atentado del año pasado EFESEBASTIEN NOGIEREFE

La DGST (Dirección General de Vigilancia del Territorio) marroquí evitó, el pasado fin de semana, un ataque en Francia a una Iglesia católica gracias a la información facilitada a las autoridades galas.

El atentado estaba en la línea de otros perpetrados en el país vecino. El 19 de abril de 2015, el terrorista argelino de 23 años Ahmed Ghlam intentó cometer una masacre en una iglesia de Villejuif, pero se le disparó una de las armas que portaba y asesinó a una automovilista cuando intentaba escapar de la policía. Un año después, en julio, dos yihadistas degollaron al sacerdote Jacques Hamel, de 86 años, en una iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, en la región de la Alta Normandía, cerca de Rouen. En septiembre de ese mismo año, un coche bomba preparado por cinco mujeres fue desactivado cerca de la iglesia Notre Dame, en París Y, en agosto del año pasado, un tunecino de 21 años, Brahim Aoussaoui, que había llegado a Francia a través de Lampedusa como inmigrante ilegal, acabó con la vida de tres personas en la Basílica de Notre Dame de Niza. Que los intereses católicos en Francia son objetivo del Estado Islámico es un hecho.

En este caso, gracias a los datos aportados por servicios antiterroristas marroquíes, la acción criminal fue abortada tras la detención de cinco mujeres el sábado en Béziers, al sur de Francia. Los arrestos fueron practicados por la Dirección General de Seguridad Interna (DGSI). Una de las capturadas, franco-marroquí, es la que había planeado el ataque, informa Le360.

La misma fuente recuerda que fue la DGST la que dio las pistas para que se pudiera localizar y abatir, en el barrio parisino de Saint-Denis, a Abdelhamid Abaaoud, un terrorista belga-marroquí implicado en los atentados del 13 de noviembre de 2015.

En este caso, la DGST transmitió, el pasado 1 de abril, a los servicios de inteligencia externos e internos franceses (DGSE-DGSI), información específica sobre una ciudadana francesa de origen marroquí, que estaba preparando un ataque terrorista contra una iglesia católica. La información incluía datos personales sobre la sospechosa, sus correos y sobre el atentado que preparaba por orden de Daesh, en el que iban a participar otros individuos.

Se trataba de una acción suicida y los autores, antes de darse muerte, tenían la intención de degollar y mutilar a todos los fieles que encontraran a su paso. La terrorista detenida visionaba vídeos de Daesh sobre acciones criminales similares.