Colapso

Las peligrosas profecías de la reina de Saba se cumplen: el fin del mundo podría estar “más cerca que nunca”

Makeda pronostica siete señales en el mundo moderno que darían lugar al colapso del planeta

Reina de Saba visita al Rey Salomón
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La reina Makeda, peculiarmente conocida como la reina de Saba, es parte del patrimonio de Etiopía. En la tradición islámica, es conocida como Bilqis o Balkis; según cuenta la Biblia, llegó hasta Jerusalén para conocer al rey Salomón, y también aparece en algunos libros sagrados del judaísmo. Cuentan las leyendas que predecía eventos que realmente se pueden encontrar en la historia, así como algunas profecías sobre el fin del mundo. Lo cierto es que, algunas de ellas, se están cumpliendo.

Makeda era la reina de Saba, un lugar ubicado en la Península Arábiga e incluía el área del actual Yemen. Se dice que visitó al rey Salomón para contarle sus visiones sobre el destino del mundo. Llegó a su corte porque estaba impresionada por su sabiduría y para hablar de todo lo que la preocupaba.

No obstante, otras tradiciones describen el encuentro de los dos monarcas de manera diferente, del que aseguraban que era Salomón quien tenía las preguntas sobre la reina de Saba, y esta la que conocía el destino de la humanidad.

Ella advirtió sobre un debilitamiento de los lazos en la sociedad, y de cómo las personas se enfrentarían entre sí, lo que alimentaría guerras y conflictos. También explicó que los matrimonios comenzarían a romperse (el surgimiento de los divorcios) y las mujeres se empoderarían, independizarían y se liberarían, sin volver a ser esclavas de sus maridos. Además, la gente comenzaría a perseguir el dinero y dar todo por trabajo, como trabajar incluso en los días festivos.

Una de sus predicciones fue con respecto al destino del pueblo judío, del cual predijo que después de la muerte de Salomón, el reino que gobernaba se dividiría en dos partes. De hecho, así fue: alrededor del 931 a.C., el país se dividió en dos reinos separados: el reino de Judá ubicado en el sur y con su capital en Jerusalén, y el reino de Israel con su capital, Samaria.

Makeda predijo que habría conflictos y guerras entre esos dos reinos, y teniendo la historia a mano, podemos comprobar que ha sido cierto, con el conflicto entre Israel y Palestina.

Otra profecía sobre el pueblo judío, es que esta población sería destruía, vagaría por el mundo e incluso estigmatizada, hasta tal punto de ser asesinada. Algunos historiadores han llegado a entender esto como un presagio de la diáspora judía, la ausencia de un estado propio y el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial.

Asimismo, predijo una guerra entre cristianos, una profecía llamada “hermano con vuelta contra hermano”, que se puede entender por la guerra que libraron católicos y protestantes a lo largo de muchos años.

También predijo que nacería un Mesías, que salvaría a la humanidad del pecado original y que su nacimiento tendría lugar cerca de Jerusalén. Aseguraba que debía enseñar a la gente y realizar milagros, y aunque algún día la gente lo rechazaría, lo acusaría y lo condenaría a muerte en una cruz, él continuaría con sus plegarías. Sí, pronosticó la historia de Jesucristo.

Las siete señales que anunciarían el Día del Juicio Final

Varios ejemplos de profecías que se han cumplido, y algunos otros que parece que están por cumplirse o van en camino. Makeda explicó que surgiría la superpoblación, lo que conduciría a la falta de alientos, desigualdad en el mundo y una mayor división entre ricos y pobres. También el peligroso cambio climático y ambas guerras mundiales (ya que dijo que, en el futuro, habría un conflicto armado global).

Así, dijo que antes de que llegara el fin del mundo, habría siete señales, que serían estas:

  • El primer signo tendría que ver con los animales, pues “todos los seres vivientes sudarán sangre para que las gotas cubran su carne y fluya con gran sufrimiento”.
  • El segundo signo sería el cielo, puesto que la luna “cambiará y aparecerá desde el este, causando miedo y espanto en los corazones de los hombres para que hagan penitencia y oren”.
  • Cambios significativos en el cielo, como el sol, la luna o las estrellas, que comenzarán a brillar en rojo. “Como resultado, la gente se romperá con desesperación y alzará los ojos al cielo con dolor para mostrar su dolor”.
  • Dios enviará sequía, y todos los árboles y plantas se secarán.
  • En los lugares colapsados, aparecerían incendios y vapores, y la gente dudará de todo y esperará la muerte.
  • La gente morirá de miedo y ahogamiento por el aumento del nivel del mar, ya que inundará las ciudades.
  • La última señal sería la faz de la tierra, moviéndose con las montañas y las colinas niveladas y derrumbándose. “La gente se asustará como ovejas descarriadas, y llegará el Juicio Final”.