Internacional

Biden advierte de que el huracán Ian podría ser el más letal de la historia de Florida

Al menos 17 personas han perdido la vida y miles continúan atrapadas en sus domicilios inundados de agua

El huracán Ian hacía su entrada por la costa oeste de Florida la madrugada del miércoles, con categoría 4 (a tan sólo un nivel de distancia de la más alta), fuertes rachas de lluvia y viento de hasta 250 kilómetros por hora, dejando a su paso un desolador paisaje de destrucción. Al menos 17 personas han perdido la vida a consecuencia del paso del huracán, según han informado las autoridades locales.

La combinación de fuertes vientos, lluvia y marejadas ciclónicas de ‘Ian’ ha inundado casas, ha cortado camino y ha dejado a más de dos millones de personas sin luz, según ha informado CNN.

Asimismo, la Guardia Costera de Estados Unidos ha realizado durante este jueves 68 operaciones de rescate en todo el estado, que se incluyen en los 700 rescates anunciados por el gobernador de Florida, Ron de Santis, durante una rueda de prensa.

Después de que a lo largo de este jueves Ian haya perdido fuerza progresivamente para pasar de un huracán a una tormenta tropical mientras avanzaba sobre el centro de Florida, los servicios metereológicos han advertido de que ha recuperado intensidad.

FOTO: Douglas R. Clifford AP

Cientos de miles de hogares inundados, algunos de ellos totalmente destruidos, más de dos millones de estadounidenses sin electricidad y otros dos millones y medio que habían tenido que ser evacuados pocas horas antes de la llegada de este temporal sin precedentes, que muchos definen como “la mayor catástrofe” nunca antes vista en algunas zonas de Florida”, conocido popularmente como el “estado del sol”.

Nada ha brillado el sol esta semana y todo se lo ha llevado a su paso el ojo del huracán que, bautizado como Ian y procedente de Cuba, donde dejó a la totalidad de la isla sin luz, el propio presidente de Estados Unidos auguraba que “podría ser el huracán más mortífero de la historia de Florida”.

FOTO: TANNEN MAURY EFE

El condado de Charlotte se convertía en el primero en confirmar media docena de víctimas mortales este jueves. “Desafortunadamente, tenemos seis muertes confirmadas en este momento”, reconoció el comisionado del condado, Chris Constance. “Todos nuestros equipos ahora evaluando los daños, realizando búsquedas y rescates. Es la catástrofe más grande que he visto en mi vida”, añadió Constance durante una entrevista televisada.

Son días difíciles para millones de residentes en Florida, que se han visto obligados a abandonar sus hogares, muchos de ellos para siempre. También para cientos de reporteros que cubren el temporal desde las calles, ahora inundadas hasta quedar totalmente irreconocibles. Coches y árboles sumergidos bajo el agua se mezclan con animales desorientados, en sorprendentes imágenes publicadas de grandes caimanes nadando sin rumbo ni dirección.

También sin electricidad ni agua corriente en la mayoría de las viviendas de áreas afectadas, miles de personas tuvieron que ser evacuadas de sus refugios debido a los daños estructurales sufridos por los devastadores efectos del temporal. Los aeropuertos de la zona cerraron su espacio aéreo y las aerolíneas cancelaron miles de vuelos. Más de 2.000 el jueves, superando al día anterior, ”el peor día para las cancelaciones de vuelos en Estados Unidos de los últimos meses” y otras mil cancelaciones de vuelos previstas para este viernes.

En su dramática trayectoria hacia el norte, el huracán Ian se desplazó lentamente este jueves desde el oeste hacia el este de Florida, pasando por Orlando para volver a salir por la costa en forma de tormenta tropical y, según los pronósticos científicos, entrar de nuevo por tierra convertido una vez más en huracán, afectando a los estados de Georgia y las dos Carolinas, Norte y Sur.

Joe Biden prometió, desde la sede de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) en la capital estadounidense, la cobertura del 100% del costo de los esfuerzos de la respuesta de emergencia necesarios para aliviar las consecuencia del destructivo fenómeno climatológico.

Horas antes, a primera hora de la mañana del jueves, la Casa Blanca decidía declarar el “desastre mayor” en el estado de Florida, poniendo en marcha de manera inmediata y durante los próximos 30 días fondos del Gobierno Federal destinados a las labores de limpieza y reconstrucción de las zonas afectadas. “El gobierno federal también cubrirá la mayor parte del costo de reconstrucción de edificios, como escuelas y estaciones de bomberos estatales”, agregó Biden.

Además, el presidente de Estados Unidos anunciaba su “intención” de visitar algunas de las áreas más devastadas por el huracán Ian próximamente junto al gobernador del estado, el republicano Ron DeSantis,”si está disponible”, según confirmó el demócrata respondiendo a las preguntas de los periodistas.

“A primera hora de esta mañana hablé con el gobernador DeSantis y le ofrecí nuevamente el apoyo federal más completo”, explicó Biden a la prensa. Ya a principios de esta semana, el presidente de EEUU, a petición de DeSantis, había aprobado la “declaración de emergencia” previa a la llegada del huracán por tierra “para brindar asistencia federal directa al estado, medidas de protección de emergencia para salvar vidas, incluyendo la búsqueda y el rescate, el refugio y la comida”, recordó el presidente de EEUU.

En el que está siendo un inusual gesto de coordinación conjunta entre rivales políticos, cada vez más polarizados, y a poco más de un mes de las decisivas elecciones legislativas del Congreso, en las que demócratas y republicanos se medirán las fuerzas para mantener el control de ambas Cámaras.