Internacional

Assange, el héroe convertido en villano

El fundador de Wikileaks pasó de ser un adalid de la libertad de información y las transparencia a un apestado por los medios occidentales, que le acusaron de trabajar para la Rusia de Putin

La imagen pública de Julian Assange como héroe de la transparencia y adalid del derecho a la libertad de información fue poco a poco mutando en otra menos mucho amable con el paso de los años. ¿Cómo ha ido cambiando la visión que en Occidente se tiene del personaje que puso en jaque a la diplomacia estadounidense?

La propaganda estadounidense y también las decisiones del propio Assange, como su apoyo al proceso independentista catalán, han moldeado su imagen. El primer golpe duro llegaría en 2010, cuando fue denunciado por dos mujeres que decían haber sido forzadas sexualmente por Assange después de haber mantenido relaciones. Él respondió que ambos encuentros había sido consentidos.

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Aquellas denuncias, que finalmente no prosperaron por encontrarse Assange fuera de Suecia, provocaron que el hacker huyera de la justicia escandinava, lo que motivó su reclusión en la embajada ecuatoriana de Londres, donde hoy ha sido detenido después de que el presidente de Ecuador le retirara la protección. En 2017, cuando los casos fueron archivados, afirmó: "Ni perdono, ni olvido". Sin embargo, el australiano decidió seguir alojado en la embajada ecuatoriana por temor a ser detenido para ser enviado a Estados Unidos si salía de la legación diplomática.

Pero lo que terminó de hundir buena parte del prestigio del informático australiano fue su presunta participación en una campaña de desprestigio contra la entonces candidata Hillary Clinton en las elecciones de 2016 en favor de Donald Trump. ¿Cómo? Wikileaks reveló las maniobras del Partido Demócrata para torpedear la campaña de Berni Sanders, tildado de socialista en EEUU y rival de Hillary en las primarias del partido. La plataforma de Assange filtró documentos robados del Comité Nacional del Partido Demócrata en los que Clinton no salía bien parada.

El australiano ha sido acusado de estar al servicio de Vladimir Putin y de haber puesto su organización Wikileaks al servicio de Trump. También de ser un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos. En su defensa, WikiLeaks argumentó que ha publicado más de 800.000 documentos relacionados con Rusia o Putin “y la mayoría son críticos". Hoy, Rusia ha salido en su defensa: "La mano de la democracia estrangula la libertad", dijo la portavoz de la diplomacia rusa, Maria Zajárova en Facebook.

¿Por qué Assange es considerado por muchos aún como un héroe? En 2010 publicó un vídeo en el que aparecía un helicóptero estadounidense disparando contra civiles en Afganistán. Después se difundieron miles de documentos oficiales confidenciales, desde mensajes militares a cables de embajadas, muchos de ellos sobre la guerra de EEUU en Irak.

Según muchos analistas, esa labor de difusión de secretos puso en evidencia, en primer lugar, los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos y, segundo, la existencia de una red de espionaje a gran escala desde las agencias de inteligencia de Estados Unidos, algo que sería después confirmado por las filtraciones de Edward Snowden, ex empleado de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), cuando quedó al descubierto que EE UU había pinchado los teléfonos de Angela Merkel y Dilma Rousseff, entre muchos otros. Chirac, Sarkozy y Hollande también estuvieron bajo el rádar de la NSA.

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Daniel Schmitt, cofundador de Wikileaks, ha descrito a Assange como "una de esas pocas personas que se preocupan de verdad por cambiar el mundo a mejor hasta el punto de querer hacer algo radical, arriesgándose a cometer un error, con la motivación de trabajar en algo en lo que cree".

En su contra, Assange tiene las acusaciones de haber puesto en peligro la vida de agentes de inteligencia a través de los documentos secretos filtrados. La agencia AFP aseguró que algunos viejos amigos y colaboradores lo describieron como egocéntrico, obsesivo y paranoico.

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El presidente de Ecuador, Lenin Moreno, ha argumentado la decisión de levantar el asilo a Assange de la siguiente manera: ha mostrado una "conducta irrespetuosa y agresiva"y que sus acciones han transgredido convenios internacionales, lo que ha hecho su asilo "insostenible e inviable".

La Prensa europea, que al principio publicó las revelaciones de Wikileaks, acabó atacando duramente al informático: “Con Julian Assange, WikiLeaks se ha convertido en una máquina de propaganda que con gran fervor y en lo momentos más interesantes publica filtraciones útiles a Donald Trump y Vladimir Putin”, dijo el semanario alemán "Der Spiegel".

Para las autoridades de Estados Unidos, tanto bajo la administración de Barack Obama como ahora con Trump, detener a Assange ha sido una prioridad. Joe Biden, el que fuera vicepresidente de Obama, calificó a Wikileaks de organización ciberterrorista. Y Hillary Clinton llegó a plantear en 2010, después de las primeras revelaciones de secretos oficiales sobre EE UU, la posibilidad de acabar con Assange. “¿No podríamos matarlo con un dron”, fueron sus palabras.