Austria nombra canciller interino a su ministro de Finanzas

Hartwig Loeger estará al frente del Ejecutivo solo unos días, hasta que tome posesión un nuevo Gobierno y se convoquen elecciones parlamentarias anticipadas, tras la crisis política por el “Ibizagate”

Hartwig Loeger estará al frente del Ejecutivo solo unos días, hasta que tome posesión un nuevo Gobierno y se convoquen elecciones parlamentarias anticipadas, tras la crisis política por el “Ibizagate”

“Kurz” significa “corto” o “breve” en alemán. Suficiente para que la prensa austriaca y alemana se haya despachado a gusto con infinidad de juegos de palabras para referirse al furtivo paso del hasta ayer canciller de Austria, el conservador Sebastian Kurz. La última fue la revista germana “Der Spiegel” que tituló ayer con un “Kürzer als Kurz” que, traducido al español, viene a ser algo como “más corto que corto” y de paso presentar al nuevo canciller.

Hartwig Löger, hasta ahora ministro de Finanzas, inició ayer su etapa como canciller interino, cargo en el que permanecerá solo unos días hasta que tome posesión un nuevo Gobierno y se convoquen elecciones, previsiblemente en septiembre. Poco antes, el presidente de Austria, Alexander Van der Bellen, disolvió formalmente el gobierno tras la moción de censura. La primera que prospera en el país desde la Segunda Guerra Mundial y que el lunes echó por tierra al Ejecutivo de Kurz. No obstante, Van der Bellen ordenó que todos los ministros permanezcan en sus cargos durante unos días, con la única excepción del canciller. Así, el “número dos” del Ejecutivo saliente es ahora el principal responsable político de Austria y como tal viajó a Bruselas, donde comenzó a negociarse el reparto de altos cargos de la Unión Europea tras las elecciones.

Con la medida del presidente, se culmina una agitada semana que comenzó con la difusión de un vídeo grabado en 2017 donde el líder del ultraderechista Partido de la Libertad (FPÖ), Heinz Christian Strache, ofrecía influencia para la concesión de contratos públicos a un oligarca ruso a cambio de apoyo electoral. El escándalo llevó al partido de Kurz a romper su coalición con el FPÖ y llamar a elecciones. Sin embargo y envalentonado por la fuerte ventaja obtenida en las europeas, Kurz aseguró que no estará ausente del gobierno por mucho tiempo e insinuó que su partido resultará fortalecido.

Van der Bellen, quien debe designar un gobierno interino hasta la elección nacional, dijo que espera hacerlo la semana próxima, una vez hable con todos los partidos. Hasta entonces, los mismos ministros seguirán en sus puestos. Una situación, nunca antes vista en Austria, y que colocará al frente del gobierno a cuatro cancilleres en tan solo un año. Tras Kurz y Löger, llegará el designado por el presidente y, finalmente, el que salga de las urnas. Kurz volverá a ser el candidato de su partido y todo apunta a que tiene todas las posibilidades para regresar a la cancillería.